3 de mayo de 2018

Las Gemas del Infinito han de entregarse a Thanos

Con los buenos precedentes de Dawn of Justice y The Force AwakensJustice League y The Last Jedi se manifestaron como decepciones de las que necesitaba resarcirme. El dolor causado por lo que se había hecho con un personaje tan amado como Luke Skywalker necesitaba una satisfacción, una reparación que ha llegado en una forma no insospechada pero sí cuestionable a causa de la deriva humorística que socava los films de DC, Star Wars y Marvel: me refiero a Avengers: Infinity War.

El poder absoluto me fascina y, como regla general sujeta a excepciones, cuanto más poderoso es un héroe o —especialmente— un villano, más excita mi imaginación; no debe extrañar que lo que más me interesara de Infinity War fuera su supuesto villano y su cruzada para hacerse con ese poder absoluto que confieren las Infinity Stones. Superhéroes de mi agrado como Iron Man y Thor son ciertamente importantes; otros poco trascendentes como Black Widow o Falcon se toleran mientras no molesten; lo fundamental es obtener ese soñado personaje cuya fuerza, astucia y ambición sin límites me deslumbren.

El resultado es sobresaliente. El Thanos de Infinity War lo cuento entre los mejores personajes cinematográficos que haya gozado. Es el polo opuesto al rídiculo muñeco de plastilina, Steppenwolf, que perpetraron en Justice League. Josh Brolin como Thanos se ve y se siente como un ser real, tan real que transmite más deseos y emociones que —como mínimo— la mayoría de personajes relevantes del film. Su presentación, su entrada en acción, no puede ser más prometedor, sometiendo físicamente, implacablemente, a Thor, Loki y Hulk. El arranque te alerta de las dimensiones épicas de la misión del titán. Thanos está al mando. Thanos es el mejor.

Clave en la fortaleza de Infinity War es la relación de Thanos con su hija adoptiva Gamora. Es lo más preciado. Con ella vemos las que considero dos mejores escenas, siendo la primera la que nos conduce hacia el guardián de la gema del alma, nada más y nada menos que mi personaje favorito de las películas Marvel hasta la revelación del Thanos en Infinity War.

"A lifetime ago, I too sought the stones. I even held one in my hand. But it cast me out, banished me here, guiding others to a treasure I can not possess." Red Skull

La segunda escena memorable de Thanos y Gamora es la que nos lleva a los que muchos entendemos es el interior de la gema del alma: —What did it cost?Everything. Sublime escena que es de llorar como con el gol de Maradona en México 1986. ¡Mi aplauso! Un reconocimiento a Zoe SaldanaAriana Greenblatt.

Los combates individuales se saldan con excelente nota. Hay muchos a destacar pero, de elegir uno, quizá me quedaría con el que libran Thanos y Doctor Strange, una obra de arte que atrapa tu atención y de la que aprecias todos los detalles pese a su sustento en CGI, que siempre es una buena excusa que los mediocres utilizan para confundir, para ocultar con la shaky cam y demás técnicas degeneradas su pobreza artística.

Nada es perfecto e Infinity War tampoco. Todavía no he visto Black Panther, no tengo ganas, y ahora menos porque, como sospechaba, la parte en Wakanda es la peor. Esos personajes africanos que parecen sacados del reino de Zamunda son lo peor. La batalla contra las masillas de Thanos es prescindible, que no el personaje de Proxima Midnight interpretado por Carrie Coon, que está francamente bien.

Una conclusión que saco es que los directores Anthony Russo y Joe Russo, y los guionistas Christopher MarkusStephen McFeely, han acertado al poner el acento en lo importante: Thanos, por encima de todo; y Gamora, Thor, Iron Man, Doctor Strange... Reduciendo el papel de esos otros personajes menores que digo que son tolerables mientras no molesten.

En el pasado, la política contraria me ha supuesto serias frustraciones: no saliendo Darth Vader hasta los minutos finales de la tercera película de las precuelas; no saliendo Darkseid en Justice League (que mejor, viendo a Steppenwolf); o no dando ninguna explicación al origen de un personaje tan versado en la Fuerza como Snoke en The Last Jedi, según el patán de Rian Johnson para no restar protagonismo a Kylo Ren, ¡qué poca confianza en él!

Mi valoración de Justice League ha sido la de una película floja de la que tiran personajes fuertes, Wonder Woman, Batman y, para mi sorpresa, Flash; la valoración de The Last Jedi ha sido la de una falta de respeto, una ofensa cómica, "religiosa" a una saga que vive honda en nuestros corazones; y la de Infinity War la de un peliculón, una aventura heroica o, como antaño era Star Wars, una epopeya galáctica.

Por último, una pregunta: ¿es Thanos héroe o villano? ¿O quizá antihéroe? Mi respuesta es que no es un villano. No es ruin, indigno o indecoroso. Ronan decía en Guardians of the Galaxy que le llamaban radical. Thanos también es un radical. No es una entidad intrínsecamente malvada. Le llaman Mad Titan por algo. ¡Debe vencer!

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