6 de noviembre de 2015

The Martian estará más cerca cuando tengamos el Skylon


SKYLON Technical Movie V1 from Reaction Engines Ltd on Vimeo.

Troy - Mission to Mars from Reaction Engines Ltd on Vimeo.

Tras disfrutar con The Martian (2015), la última película de Ridley Scott, mi frustración se acentúa con la lentitud de la exploración espacial y con programas conceptualmente obsoletos como el Space Launch System (SLS), que nos mantienen rehenes de los cohetes convencionales, con su enorme coste de construcción y mantenimiento. Pienso que se está tirando el dinero en el SLS y que probablemente será cancelado por el próximo POTUS, Donald Trump, que sería una presidente divertido, o quien salga.

Contando siempre con una reacción, con una respuesta americana por el buen camino, el futuro lo hallo en Europa, en el United Kingdom y la empresa Reaction Engines Limited, que financiada por BAE Systems, está desarrollando un sistema mucho mas eficiente de acceso al espacio, la ilusionante nave espacial Skylon, un vehículo de una sola etapa que, propulsado por los motores SABRE, despega y aterriza como un avión.

Los vídeos que ilustran el artículo nos ofrecen una aproximación técnica al Skylon y a su utilización para misiones tripuladas a Marte... el proyecto Troy, que personalmente abarataría, desechando la necesidad de que los astronautas regresen alguna vez. Nada de "Bring Him Home", como en The Martian. Mars to Stay! A Marte ha de irse para quedarse, para vivir, inicialmente con bases aprovisionadas desde la Tierra, gradualmente autosuficientes, para a largo plazo alcanzar el sueño de terraformar Marte y convertirlo en un planeta similar a la Tierra, revertirlo al estado que, por lo que se va sabiendo, quizá tenía hace cuatro mil millones de años.

The Martian, el film de Scott, es notable, con virtudes en abundancia y sin defectos dignos de mención, pero al mismo tiempo es aséptico, funcional, impersonal... habría aceptado alguna flaqueza a cambio de cierta inspiración... estoy pensando en Interstellar (2014), que como la aún mejor Gravity (2013), me motivó más. The Martian la he gozado. Me he emocionado cuando Mark Watney (Matt Damon) desentierra el Mars Pathfinder para comunicarse con la Tierra. Pero en conjunto no me ha conmovido. Es un 8/10.

6 comentarios:

  1. El Skylon recuerda claramente al mítico Lockheed SR-71 Blackbird

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me evoca las naves de los viejos comics de Flash Gordon.

      Eliminar
  2. Comparto la medida para abaratar las misiones a Marte. Hay que ser valientes y dar el paso de verdad, no meter tímidamente el pie en el agua a ver si está demasiado fría o puede uno darse una zambullida; nada grande se alcanzó sin asumir riesgos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Y qué mayor riego, qué mayor audacia, que anunciar una misión sólo de ida! Voluntarios no faltarán. Habrá bofetadas en la cola para inscribirse.

      Eliminar
  3. Me gustó en general The Martian, aunque hubiese preferido que se pulieran algunos detalles infantiles, casi inevitables en el cine popular americano, incluso tratándose de Ridley Scott. Hablo, por ejemplo, del detalle de perforarse un guante para conseguir propulsión, ignorando las consecuencias letales de la pérdida de presión y el casi imposible control del empuje.

    Octopus, ¿sigues interesado en los nuevos desarrollos armamentísticos? Me gustaría conocer tu opinión sobre el nuevo caza ruso de Mikoyan-Sukhoi PAK FA T-50. LLevo meses viendo videos y leyendo sobre él y me tiene deslumbrado y boquiabierto. Gracias, y un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Coincido en lo del guante. El primer reparo que le puse a The Martian, nada más verla, fue la insistencia en complicar las complicaciones hasta una cierta desmesura. El guante y la bomba son de lo peor. No había necesidad de ello.

      ¡Claro que sigo los desarrollos armamentísticos! ¡Sufro ansiedad por ver el diseño del Next-Generation Bomber de Northrop Grumman! Honestamente, el T-50 ruso y, en mayor medida, el J-20 chino, han sido una decepción para mí. A grandes rasgos, los encuentro muy grandes y toscos... el T-50 en concreto me parece una versión ruda del YF-23, y el J-20 apuesto a que lo cancelarán en favor del J-31, que sí, este sí, este sí me parece un diseño avanzado, en la línea de lo que podría ser el ATD-X Shinshin japonés,

      Eliminar

Los fuertes han sido segregados por la propaganda quejumbrosa de los débiles