28 de agosto de 2015

Capítulo 2 del enfrentamiento de Bolt y Gatlin en Pekín

A lo largo de 2015, Justin Gatlin ha sido mi favorito para ganar los 100 y 200 metros en Pekín hasta la propia final en los 100, y hasta las semifinales en los 200, donde percibí una ligera superioridad de Usain Bolt. Por consiguiente, esperaba la victoria de Bolt en el doble hectómetro, en una carrera disputada, casi agónica, como la de 100, pero la oposición de Gatlin ha sido menor de la que esperaba y el triunfo de Bolt relativamente cómodo. Ello no ha ido en demérito del espectáculo, de una gran carrera con la mejor marca del año y con una lucha de poderes hasta digamos los 150 metros, además de disfrutar con la contemplación, con la acción, de uno de los mejores y del mejor atleta de todos los tiempos.

Si observamos con atención la carrera, vemos que ambos salen fuertes, aceleran y corren una buena curva, Bolt un poco por delante, Gatlin más relajado, razón por la que, al entrar en la recta y con el conocimiento de que Bolt suele emplearse al máximo de 0 a 150, y luego resiste lo que puede, preví que Gatlin quizá pudiera sobrepasarle en los últimos metros... Craso error pues Bolt dominó la recta a voluntad y fue Gatlin quien más velocidad perdió en los 60 metros finales. Es por algo que, como Bolt dijo después, los 200 son y siempre serán su prueba favorita.

Del resto de finalistas, se ha destacado a los jóvenes Anaso Jobodwana, bronce; y a Zharnel Hughes, quinto; son altos y esbeltos, seguramente especialistas puros del 200, de una fisonomía similar a la del, este año en baja forma, Warren Weir, otro de los aspirantes a poseer los 200 cuando el fenómeno Bolt se haga a un lado. Buena carrera también de Alonso Edward, como los anteriores, un especialista al que te cuesta imaginar sobresaliendo en los 100.

Una de las razones por la que Bolt y Gatlin son tan buenos es porque sacan lo mejor de sí mismos en las competiciones importantes. No fallan, como en su época Leroy Burrell, o se derrumban, como en nuestro tiempo Asafa Powell. He leído en algunos periódicos que Bolt es el mejor velocista de la historia... ¡¿Ah sí?! ¿Y qué tiene que hacer para que, sin ambages, le reconozcan el mejor atleta de la historia? Yo así lo declaré ya en 2008. ¡Allá ellos!

Le envío ánimos a Gatlin. Estos reveses han debido ser duros porque llegaba invicto por dos años, sintiendo confianza de destronar a Bolt. La experiencia debe servir como incentivo para volver más fuerte aún en 2016 y ofrecernos otro espectáculo en Río de Janeiro, donde pronostico la emergencia de Andre De Grasse como amenaza para Bolt y donde no despejo la incógnita del regreso de Yohan Blake. A Tyson Gay lo veo quemado, y si yerro me alegraré, y a Powell nunca más lo tomaré en serio en grandes competiciones... ¡He terminado con él!

¡Queda un tercer capítulo en el enfrentamiento de Bolt y Gatlin! ¡Los relevos! Jamaica vs. USA.

2 comentarios:

  1. Bolt es el mejor atleta de la historia. Y como es algo que te he negado año tras año desde 2008, reconozco mi error sin complejos. Como diría un castizo, me la envaino. Pero las cosas son como son y esta es así sin ninguna duda.

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    1. ¡Bien, pero puedes argumentar que la evidencia era menor en 2008!

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Los fuertes han sido segregados por la propaganda quejumbrosa de los débiles