16 de mayo de 2015

Fury Road es la mejor película de Mad Max

Mis presentimientos no eran claros con Mad Max: Fury Road (2015). Los trailers no estaban mal, pero el aparente exceso de CGI, la saturación de colores y explosiones, alimentaba no diré que el derrotismo, pero sí el pesimismo. Mi visión mejoró con la crítica negativa de Carlos Boyero en EL PAÍS... si este hidalgo de triste figura no la valoraba en gran cosa, era probable que yo sí lo hiciera. A la hora de la verdad, en el umbral de la sala de cine, brotes de optimismo florecieron con las críticas anglosajonas y la aclamación mundial.

Spoilers en adelante... Prólogo de Fury Road. El holocausto nuclear del pasado, el colapso de la civilización y el páramo salvaje del presente. Presentación de un superviviente, Max Rockatansky, y su captura por el ejército del señor de la guerra y guía espiritual Immortan Joe (Hugh Keays-Byrne, otra vez interpretando al villano, que no al mismo personaje, que en Mad Max [1979]), proveedor de agua y gasolina para su pueblo, siniestro hombre santo, intimidante aun viejo y enfermo.

No hay mucho tiempo para preocuparse por el flojo arranque. La historia, este guión magnífico de James McCausland y el propio director George Miller, deja atrás a Max, prisionero reducido a bolsa de transfusiones sanguíneas para soldados de Inmortan Joe, y salta a uno de los oficiales de confianza del líder, Imperator Furiosa, Charlize Theron, a la que, con franqueza, tras tres o cuatro primeros planos al volante del camión de guerra, intuyes que va a ofrecer una interpretación de categoría.

Al frente de un convoy con galones y galones de combustible, Furiosa lo desvía contraviniendo las órdenes de Immortan Joe. Éste descubre que no solamente le están robando el combustible sino que se han llevado a su harén, sus bellas reproductoras. Desesperado por la terrible pérdida, sale al frente de todo su ejército, a la captura de Furiosa y de su propiedad, sus esclavas. Con la fuga de Furiosa y el comienzo de la persecución, uno se halla bajo alerta. Experimentas la dichosa sensación de estar viviendo una aventura cinematográfica. Absorbido por la batalla y, no menos importante, por las personalidades y motivaciones de los combatientes, sólo te resta soportar la tensión y disfrutar de la odisea por un mundo cruel, implacable, donde los fanatizados soldados de Immortan Joe ansían morir para agradar a su "padre" y que las puertas del Valhalla se abran para ellos.

Creyentes. Los chicos de la guerra. Oportunidades para morir no les faltarán cuando, encadenado y arrastrado al fragor de la lucha, Max aprovecha una oportunidad para escapar de estos warboys de Immortan Joe. Max toma las riendas de su destino y, tras la tormenta de arena, en el amanecer del nuevo día, se tropieza con Furiosa y las mujeres. Para Max no significan nada. Lucha con Furiosa para arrebatarles el camión de guerra y huir, aunque las circunstancias les obligan a colaborar en una inestable alianza, una detestable relación de conveniencia en busca de redención y algo que Max rechaza, la "esperanza". Hay que notar que entre las cinco mujeres que Immortan Joe desea recuperar, admiro a Rosie Huntington-Whiteley, Abbey Lee y, mi favorita, Zoë Kravitz, a la que le deseo más papeles en Hollywood. Más papeles y más largos papeles.

No hay tregua en la caza de Furiosa, Max y las chicas. ¡Es brutal! Es una lucha por la supervivencia es la que los más débiles van cayendo uno a uno. Aquí debo mencionar la escena en la que Max ha de separarse de las mujeres para detener una avanzadilla de los perseguidores, mientras ellas reparan el camión de guerra. Max les ordena que partan sin él si no ha vuelto en unos minutos. Ellas esperan con temor... Temor a perder al guerrero de la carretera al que poco antes querían matar. Entonces Max reaparece entre la niebla, cubierto de sangre (no de su sangre...), como un triunfante héroe mitológico. Mi entusiasmo como espectador era total.

La carrera hacia la libertad, hacia la tierra verde que Furiosa recuerda de su juventud, se reinicia. Las huestes de Immortan Joe son dejadas atrás. El destino es alcanzado. Aflicción cuando Furiosa comprende que nada queda de la tierra verde con la que soñaba, nada salvo un contaminado erial y los últimos miembros de su clan. Desconsolada, sin lugar donde vivir, Furiosa decide tomar toda la gasolina y las motos que restan para viajar cientos de kilómetros a través de las llanuras de sal, con la esperanza de encontrar un refugio.

Es obvio que a Furiosa le gusta Max, y le invita a unirse a ellas, pero el guerrero de la carretera es un solitario y decide seguir su camino, no sin antes advertir a quien le quiera escuchar que la esperanza es un error. Es el engaño de los débiles, les hace ver a los una vez creyentes. Max reflexiona mientras observa la marcha de Furiosa y las mujeres. Una marcha sin esperanza. Max rectifica y va en su búsqueda para ofrecerles una alternativa de fuertes: desafiar a los que exigen que se les rinda culto. Dar media vuelta, enfrentarse a Immortan Joe y tomar su ciudadela. La guerra se reinicia y recrudece.

Estoy impresionado por el espectáculo de Fury Road. Ciertamente puedo hacer comparaciones, analogías con los títulos anteriores de Mad Max, con Waterworld (1995) e incluso con John Carter (2012). No obstante, que pueda trazar paralelismos no significa que haya visto más de lo mismo, algo que hubiera visto anteriormente. Afirmo que en lo que a concepción, ejecución, volumen e intensidad de la acción se refiere, Fury Road es una obra singular, algo que no había visto jamás, y algo tan bueno que me será difícil olvidarlo en mucho tiempo. Es una obra colosal. ¡Ah, y qué música tan poderosa!

Alerto de que ahora me recrearé en el epílogo... en la toma de la ciudadela, la exhibición del cadáver de Immortan Joe, la ascensión de Imperator Furiosa como virtual sucesora y su búsqueda con la mirada, entre el desarrapado gentío, de un hombre que se retira, que abandona la celebración. Es el guerrero de la carretera y hay tiempo para que sus miradas se crucen. Había leído que esta conclusión era fría, quizá agridulce para mentes cursis... para mí ha sido brillante, espartana. Digna de una obra maestra.

Punto final con Max, con Tom Hardy. Difícil no aprobarlo con el empuje de la grandeza del film. Lo apruebo, si bien, si imagino Fury Road con Mel Gibson, el resultado sería mejor, un aporte extra de todos modos innecesario para batir a cualquiera de las tres películas de Gibson y alzarse como la mejor de la serie. Sinceramente, con todo mi apego a las originales, con mi idealización del pasado, pienso que Fury Road es la mejor película de Mad Max.

Hasta los dieces tienen matices: 10/10.


10 comentarios:

  1. OLGERD VLADISLAV17 may. 2015 1:54:00

    Bueno no sé si es la mejor de Mad Max pero habrá que darle una oportunidad.Desde luego promete más que Indiana Jones y el inserso de cristal ;)
    Me alegra que vuelva el mismo actor que hacía del Toecutter, uniendose a Bruce Spence en salir 2 veces en la saga con personajes distintos (aunque ambos en su 2º aparición podrían ser, lo que hubiese sido de los personajes originales sin Max ). Muchas gracias por el articulo, pero por aquello de lajueventud perdida (ay) me ha sonado esta canción durante toda la lectura.Esta claro que voy a acabar como el maestro tortuga de Dragón ball https://www.youtube.com/watch?v=4d5xyRJ2Jek

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    1. ¡De nada! Hay que darle la oportunidad. ¡Más octanos para alimentar el turbo!

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  2. XDDDDDDD octopusmagnificens, muy bueno lo de Carlos Boyero, a mí normalmente me pasa igual (no con Boyero, si no con la crítica en general XD).

    Coincido en la mayoría de las cosas que dices, octopusmagnificens ;) , para mí también es la mejor peli de la saga, el trabajo de Theron es muy bueno, asi como el de Hardy (también estoy contigo en que pese al buen trabajo del británico, con Mel habría sido aún mejor), la música se sale (cuando suenan los tambores, es que es imposible no venirse arriba) y eso de que el final es "frío"... en fin, a mí por lo menos no me lo pareció, creo que está muy bien. Disfruté una barbaridad de la peli. Estaría bien que para cuando saliese en BR, se incluyese un montaje extendido, pues en su momento se dijó que la peli duraba como dos horas y media o así. Tengo más ganas de ver nuevas aventuras de El Guerrero de la Carretera ^^

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    1. Los 120 minutos que dura me parecen perfectamente calibrados. Una versión extendida tendría que verla para juzgarla.

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    2. +1 Tienes razón octopusmagnificens, porque si son escenas de relleno que ralentizan el rítmo del film y que no vienen a cuento... casi mejor que se ahorren dicho montaje, aunque bueno, por lo general a mí estos montajes suelen gustarme más que los de cine.

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    3. Ciertamente suelo ver más escenas que lamento se hayan cortado, que lo contrario.

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    4. OLGERD VLADISLAV9 jun. 2015 22:54:00

      Bueno hay escenas cortadas que llegan a cortar la respiración https://www.youtube.com/watch?v=R7fHTh6vwvs
      Sobre FURY ROAD, mi opinión es que es un valioso añadido a la saga, al nivel de la 1 y la 3 pero aún por debajo de la 2,
      Solo mi opinión, no pretendo sentar cráteda, 8/10 es mi nota.
      Felicidades a Hugh Keays-Byrne , que logra componer a un gran antagonista, el resto de las actuaciones estan a un buen nivel.
      Si más remakes o revisitaciones de clasicos fuesen de este nivel, la cartelera de cine no sería tan anodina algunos meses....

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    5. En verdad que no. A lo largo del año hay pocas películas que, digámoslo así, no esté dispuesto a perderme en el cine.

      Hay un plano en Fury Road en el que se ve a las "novias" corriendo por la arena hacia el camión. Todas son lentas, torpes... todas menos una, Zoë Kravitz, ¡que esprinta como una atleta! ¡Son detalles importantes!

      Esa escena de Vader nunca la había visto.

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  3. Genial crítica, nada que añadir, estoy de acuerdo en todo. Me gusta que señales el final, ese cruce de miradas mientras Furiosa se eleva, me recorrió un escalofrío en el cine. Un final perfecto y épico.

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    1. ¡Gracias! ¡Cuántas ganas tengo de volver a ver y de repetir unas cuantas veces ese final!

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