9 de septiembre de 2014

Guardians of the Galaxy

Guardians of the Galaxy nos cuenta una historia interesante con unos personajes que se dejan querer y una acción deficiente que, cuando se manifiesta, baja en picado el rendimiento del film. Mientras lo veía me congratulaba por el humor y la ausencia de escenas de infantilismo vergonzante que caracterizaron la, hoy por mi repudiada, precuela de Star Wars; pero al tiempo, echaba de menos una violencia estimulante, batallas como la de las naves de Obi-Wan Kenobi y Jango Fett en Star Wars: Episode II - Attack of the Clones (2002).

Se ha hablado mucho de esto, del prólogo en la Tierra, con el protagonista de niño y con su madre, enferma, moribunda. Ha gustado mucho. A mí me disgusta porque el niño hace una interpretación lamentable y porque la secuencia, incluida la abducción, la percibo forzada, teatralizada, como hecha con prisas, con falta de interés. Inmediatamente después, cuando saltamos al presente y al planeta Morag, donde nuestro héroe logra robar el Orbe, la función se fortalece, dando un salto de calidad cuando contemplamos la gloriosa nave insignia Dark Aster y al ocupante que la comanda, Ronan el acusador, un kree opositor a la política del Imperio kree, un líder espiritual y figura de autoridad que ha denunciado el acuerdo de paz entre los imperios Kree y Nova, y se ha embarcado en una yihad o cruzada para expurgar la Vía Láctea del Imperio nova y sus dioses.

Observando su demente personalidad, la profundidad de sus creencias, no he tardado en sentir cariño por Ronan, por su tarea evangelizadora. ¡Cómo lo he celebrado! No nos equivoquemos, la religión puede haber trastornado a Ronan, pero su inteligencia está intacta, sabe calcular sus fuerzas y, solamente cuando se siente con poder suficiente, cuando se apodera del Orbe y de la Gema del Infinito que contiene, se atreve a desafiar al titan que las codicia, el titán Thanos, considerado el ser más poderoso del Universo. Desearía que Ronan y Thanos salieran más, que conociéramos más detalles sobre la subordinación de Ronan a Thanos, sobre el íntimo deseo de aquél de rebelarse también contra éste. Mi afección por Ronan en modo alguno se traslada en desafección por los guardianes: Star-Lord, Gamora, Rocket, Groot y Drax. Buenos personajes. Sí, me importa lo que les ocurre. Me caen bien y puedo sufrir con sus desgracias, alegrarme con sus dichas e incluso reírme cuando se pelean borrachos durante la partida en Knowhere. ¡Rocket es sensacional! Es la consecución del personaje digital carismático que George Lucas quiso crear, que me niego a nombrar, y con el que fracasó estrepitosamente en 1999.

Hay que destacar la relación entre las hijas de Thanos, Gamora y Nebula. No es una relación de amor-odio sino de amor por parte de Gamora y de odio por parte de la celosa Nebula. De entrada, Gamora aparece como una asesina más capaz, más de la confianza de Ronan, aunque Nebula es más despiadada. Dos mujeres a seguir, si bien, los personajes que me fascinan son los que ostentan el mayor poder y los menores escrúpulos: mi mirada, mi imaginación, vuelan hacia Ronan y, más allá, hacia Thanos, quien se ríe de imperios, religiones, y ambiciona lo que yo habría ambicionado: el poder absoluto.

Nebula.—After Xandar, you're going to kill my father?
Ronan.—You dare to oppose me?
Nebula.—You see what he has turned me into? You kill him and I will help you destroy a thousand planets.

Las flaquezas del film las hallo en un tono light y el empleo de una violencia amanerada, sin sangre y con armas que siempre disparan rayos aturdidores en vez de letales. La pobreza de las batallas de naves es un problema, un latazo, tanto la de las cápsulas en Knowhere como la de los Ravagers y Nova Corps contra el Dark Aster en Xandar. Bostezaba en estas contiendas. Los efectos visuales, buenos sin llegar a sobresalir u ofrecer nada novedoso, de nada sirven cuando el concepto de la batalla y la técnica cinematográfica son defectusosos, una sobreexposición de naves, disparos y explosiones sin los pies y cabeza que tenía el ataque rebelde a la segunda estrella de la muerte, en Star Wars: Episode VI - Return of the Jedi (1983). En Guardians se evidencias vicios de las técnicas cinematográficas del presente.

Es Ronan quien ha de venir al rescate, en la batalla final en Xandar, para sacarme del sopor con una frase memorable y la orden a los pilotos de sus cazas de que activen el "protocolo de inmolación", que los lanza de cabeza contra los edificios de Xandar, que dicho sea de paso, tiene una arquitectura, un diseño de producción, de esos tipo New-York-del-futuro, a lo Coruscant, que tantas veces hemos visto y tanto hastío pueden llegar a causar. A Glenn Close le han hecho interpretar un papel doloroso de ver, a John C. Reilly también y, con la excepción de los cazas con forma de estrella cambiante de los Nova Corps, todo Xandar y casi todo lo que acontece en Xandar es un desastre.

Las armas de Guardians of the Galaxy disparan energía directa, no proyectiles, de modo que no pueden encasquillarse. Hay que lamentar pues la falta de energía en la guerra y celebrar a los individuos que componen el plantel de esta buena película que te deja con buenas sensaciones y, lo que es muy importante, con ganas de que se cumpla la promesa en los créditos finales de que regresarán, que indudablemente lo harán a la vista de la taquilla cosechada. Apruebo al director, James Gunn y le apelo a trabajar para corregir los defectos. Quiero ver nuevas aventuras de Chris Pratt, un sinverguenza íntegro, a lo Han Solo, como Star-Lord; de Zoe Saldana, menos dura de lo que aparenta, con un cuerpazo (un adolescente exclamó —¡qué culo!—durante mi sesión en el cine), como Gamora; de Bradley Cooper como el simpático Rocket; de Vin Diesel como el bondadoso Groot; y de Dave Bautista como el irreflexivo Drax. Concretamente, si los dobles y la magia del cine no me han engañado, Zaldana me ha parecido que brilla en una persecución en Xandar. Diría que es ella la que se mueve con agilidad y velocidad. ¡Estos son los guardianes de la galaxia!

No habría quitado nada. Habría devuelto a la sala de montaje las batallas y añadido veinte minutos con más Ronan y más Thanos. Me desconsuela esta maldita tendencia de Hollywood de frustrar las ansias de los fans privándoles de tiempo de juego con personajes ilusionantes. Nos lo hicieron con Vader en las precuelas y con Galactus en Fantastic Four. No hay quien lo entienda.

Mi nota para Guardians es de 7 con mucho, 8/10 en el redondeo al alza.

4 comentarios:

  1. A mi me pareció una película donde el entretenimiento y el ritmo es constante. Hay buen desarrollo de personajes y el humor está bastante equilibrado para el tipo de propuesta. Completamente de acuerdo en el hecho que nos quedamos con ganas de más Ronan y Thanos. Pero hablemos de la selección musical, ¿No te pareció fantástico el awesome mix de Quill?
    El inicio del film, que me parece de lo mejor de la cinta, no sería lo mismo sin "I'm not in love".

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    1. No he sentido un estremecimiento de la Fuerza, pero no hay queja de la selección musical. Respecto al humor, fíjate que ni considero el equilibrio... habría estado dispuesto a aceptar más humor y menos explosión chorra, como cuando Yondu se carga un pelotón de soldados Sakaarans y a su nave con la flecha guiada esa, en Xandar.

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  2. OLGERD VLADISLAV11 sept. 2014 0:50:00

    ¡Disfrute de Thanos Mr Octopus!, porque me temo que es lo más parecido a Darkseid ( de hecho Starlin su creador se basó en él y en Metron de los nuevos dioses de Jack Kirby para crearlo)que vamos a ver en el cine.
    Estoy de acuerdo con la nota, la violencia light es para bajar la edad de la película para todos los públicos y recaudar más.
    Y DC / WARNER sin tomar nota, los guardianes de la galaxia (incluso esta versión) eran unos secundarios de lujo en los comics y ahora han superado en el cine la recaudación de esa abominación llamada Man of steel (se ve que en ingles mantequilla se escribe steel ahora).
    Creo que DC / WARNER necesita este motivación (escuche el video hasta el final) https://www.youtube.com/watch?v=wvsa2s6Ty3M

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    1. Sí sí, ¡lo sé! De Thanos hemos tenido un atisbo en The Avengers y unos minutos en Guardians of the Galaxy; de Darkseid aún no tenemos noticia... conservo la esperanza de que para Batman v Superman: Dawn of Justice, haya algo, aunque sea una mención, y por supuesto espero que con la entrada de Larry Fong como director de fotografía podamos olvidar a Amir Mokri y el estropicio, la carnicería que perpetró en Man of Steel.

      ¡Jajaja! Es bueno el vídeo de Vader. El sargento Thomas Highway tiene frases inolvidables.

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