20 de mayo de 2014

Godzilla, el triunfo del guión y la narrativa

Quiero contar mi experiencia y lo haré con SPOILERS para dar y tomar.

Entre 1946 y 1958, veintitrés armas nucleares fueron detonadas en el Atolón Bikini, en el océano Pacífico. Nos dijeron que eran ensayos para determinar la capacidad de estas armas. Nos mintieron. La verdad es que estaban intentando matarlo. Tenían miedo.

Hay que estar por la celebración de un film que se nos presenta así. Cuando leí algunas críticas, negativas, que hablaban de lentitud, de diálogos aburridos, de poca acción y de monstruos en papeles secundarios, no lo supe con certeza, pero lo sospeché: quizá había subestimado a Godzilla (2014) con una expectativa alta. Quizá mi expectativa debería haber sido godzilesca.

Ha sido una gozada. Godzilla ha resucitado el sentimiento de felicidad que experimentaba con las películas potentes de mi niñez. He sido introducido en una aventura que me ha llevado al remoto pasado de la Tierra, a un tiempo donde existían reactores nucleares naturales (que en la realidad los había) y unos seres, varias especies, que se nutrían de la radiactividad. Al decaer ésta, también decayó la población de dichos seres. Los que quedaron se refugiaron en las profundidades del océano, en un estado letárgico, hasta que las actividades nucleares humanas los despertaron. A mis extasiados ojos, el film es una apología del complejo industrial-nuclear, la puerta de acceso a un mundo de maravillas.

El prólogo de Godzilla es un homenaje al de Jurassic Park (1993): la llegada a una cantera, en este caso en Filipinas, en la que se ha hecho un descubrimiento. Conocemos que nuestra posición de especie dominante de la Tierra puede estar en cuestión. Nos situamos poco después en la planta nuclear de Janjira, en Japón, donde unos movimientos sísmicos causan el derrumbe de la central y la evacuación de la ciudad de Janjira. Estos sucesos nos unen a los dos personajes —humanos— más importantes del film, el científico Ishiro Serizawa (Ken Watanabe) y el ingeniero Joe Brody (Bryan Cranston). La tragedia personal que en este punto le sobreviene a Brody es de logrado dramatismo.

Quince años después del desastre nuclear de Janjira, oficialmente un accidente debido a un terremoto, Cranston sigue obsesionado con la pérdida de su mujer y con la verdad de lo que ocurrió. Sostiene una teoría de la conspiración, que las autoridades, los servicios secretos y demás, están ocultando algo de tamaña gravedad que podría destruir la civilización. Lo que sea ese algo, está comunicándose con un interlocutor igualmente desconocido. Tras reiterados traspasos de la zona en cuarentena de Janjira, Brody concluye que la contaminación radiactiva es una cortina de humo y observa que hay trabajos intensivos en el perímetro de la central clausurada. Es detenido y conducido a la presencia de Ishiro Serizawa... y a la del causante de la muerte de su mujer, la gigantesca criatura que, en el interior de una crisálida, emite pulsos electromagnéticos. El horror se desencadena cuando, considerándola un peligro inminente, Serizawa ordena que le den muerte. La criatura sobrevive, eclosiona y huye sembrando la destrucción. Se llama MUTO (Massive Unidentified Terrestrial Organism). Es un macho. Posee alas y capacidad de vuelo. Se está comunicando, probablemente con una MUTO hembra. No son los clásicos enfermos mentales con instintos asesinos. Son indiferentes a la existencia humana, pero les atrae la radioactividad y pueden arrasar las fuentes energéticas de medio mundo. Hay que pararles.

Movilización. Las United States Armed Forces toman la voz cantante de las operaciones militares. Aplauso. Nuestra respuesta como especie, el contraataque militar, es extraordinario, vibrante, evocando el que vimos hace casi dos décadas en Independence Day (1996). Pero es igualmente frustrante. Las ofensivas convencionales son ineficaces. Los pulsos electromagnéticos del MUTO dejan fueran de combate sistemas electrónicos: ciega radares, derriba aviones y absorbe el fuego de artillería como si nada. El profesor Serizawa revela que los MUTO tienen un enemigo ancestral, un depredador alfa que ve a los MUTO como el león a las hienas, como un competidor al que matar o por el que ser muerto. No le tratamos bien. Intentamos matarlo con armas nucleares durante la Guerra Fría. Fracasamos. Ahora, ese depredador alfa, ese Godzilla, puede ser nuestra salvación.

Amigos, ¡qué alegría!, quería llorar en el cine: la United States Navy ha detectado a Godzilla y lo ha venido siguiendo. Está cazando. Está persiguiendo al MUTO macho y lo atrapa en Hawaii, donde el MUTO se alimentaba del reactor nuclear de un submarino Akula ruso. La tierra tiembla cuando los colosos chocan. Caos. El MUTO retrocede y huye volando. Godzilla reanuda la persecución.

El siguiente paso, el paso lógico que tanto me desespera que no se contemple en muchas películas fantásticas, es la opción nuclear, el ataque directo con armas de destrucción masiva, esta vez más potentes que las utilizadas en los años 40 y 50. La mejor estrategia que proponen los militares es recurrir a una bomba termonuclear como cebo. Atraer y matar a los dos MUTO y al adorable Godzilla. El profesor Serizawa duda de la idoneidad del plan y propone otro alternativo: mejor dejarles luchar. Godzilla saldrá victorioso. No obstante, tras la confirmación de la existencia del MUTO hembra y el asombro ante su inconmensurable poderío, con la devastación de Las Vegas, los militares dudan de que Godzilla tenga posibilidades de derrotar no ya a los dos sino simplemente a la hembra. El plan para un ataque nuclear sigue adelante. Con lo que no contaban los militares es con el apetito de los MUTO. El macho se hace con una de las cabezas nucleares y se la entrega a la hembra, que anida en el centro de San Francisco, el campo de batalla en el que se decidirá la guerra. Porque hacia allá van todos. En San Francisco confluyen los caminos de las United States Armed Forces y de Godzilla.

La gente se queja recurrentemente de que los guiones son malos y de la sobredosis de efectos visuales. Tienen razón en muchas ocasiones. Con Godzilla saborearán lo que ansiaban, un guión engrasado, coherente (salvo la anecdótica chorrada de las inspiraciones profundas en Janjira para detectar la radiación), un triunfo de la narrativa como arte para crear un suspense que crece y crece hasta que, cuando el dios Godzilla se materializa en toda su gloria en la batalla de Honolulu, deja en shock al espectador con sensibilidad artística. Disfrutad de pequeños grandes detalles como el del nieto de Joe Brody viendo en la tele el combate entre Godzilla y el primer MUTO como quien ve al coyote y al correcaminos. Los efectos visuales, hábilmente dosificados, y especialmente la escenografía, son de primera calidad. No pude dejar de notar lo lograda que está la ciudad abandonada de Janjira, devorada por la vegetación, en contraste con las calles despejadas de la horrenda I Am Legend (2007). En Godzilla todo es grande. Lo ves. Lo sientes. Respiras el aroma de una superproducción y, seguramente lo que más me entusiasma, te hallas arrebatado de la realidad e involucrado en una crisis global, una epopeya de 123 minutos.

Mi reconocimiento al director Gareth Edwards. Buen trabajo, muchacho. He estado reflexionando sobre la nota que dar a Godzilla. La califico de obra maestra y, consecuentemente, ha de ser 9/10 o 10/10. No puedo darle un 9 porque es demasiado buena. Me da igual que el joven protagonista, Aaron Taylor-Johnson como el teniente Lieutenant Ford Brody, hijo de Joe Brody, sólo está bien, no notable como Bryan Cranston y Ken Watanabe, el mejor. En lo negativo, la peor y lo peor, la insulsa Elizabeth Olsen, que lo es aun cuando se le podría conceder un aprobado por no molestar en su insignificancia. En cambio, interesantes en su brevedad los papeles de Juliette Binoche y Sally Hawkins, ésta con mucho más morbo que Elizabeth Olsen.

Imprescindible. No os la perdáis y, si lo deseáis, sabed que en los estragos de San Francisco, con miles de desaparecidos, cuando amanece y el polvo se disipa entre las ruinas, el pueblo observa con una mezcla de temor y reverencia cómo una fuerza de la naturaleza se pone en pie. Es una fuerza poseedora de algo que jamás olvidaréis: el aliento atómico. Entonces, se dirige de vuelta a su hogar, de vuelta al océano. Victorioso. Triunfante.

10/10

17 comentarios:

  1. Impresionante artículo Octopus!
    Me has incitado descaradamente a ver la película.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya me dirás. Me consta que hay cinéfilos con conclusiones opuestas a las mías. Donde ellos ven taras, yo veo las mayores virtudes.

      Eliminar
    2. A mí me pasó lo mismo que a Nestor: me decidí a ir a ver Godzilla después de leer tu magnífico artículo. La película parece escrita por John Milius. Impresionante la "resurrección" de Godzilla y su inmersión en el mar. También me gustó mucho la vibrante música de Alexandre Desplat.

      Eliminar
    3. Gracias. ¿Y el coletazo al MUTO macho? Eso vale más que Pacific Rim entera. He leído una crítica en la que se interrogaba lo buena que podría haber sido Godzilla de haberla dirigido Peter Jackson... ¡oh sí!, lo que le falta a Godzilla es una escena de Mickey Mouse como la de la estampida de dinosaurios de King Kong. Vivir para ver.

      Eliminar
  2. Muy interesante que te haya hecho soñar, eso cómo mínimo significa que me gustará mucho.
    Ken Watanabe es el que mejor está. Estupendo, una de las razones principales de que quiera ver la película es por él.
    Por cierto, muy bien escrito, da gusto leerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una lástima que el personaje de Ken Watanabe esté no desperdiciado pero sí infrautilizado. Habría necesitado más tiempo de juego que se podría haber obtenido recortando el personaje de Aaron Taylor-Johnson.

      ¡Gracias!

      Eliminar
  3. octopusmagnificens, acabo de ver la notaza que le has dado y me he quedado flipando en colores, ni de broma pensaba que le fueses a dar un 10, pero oye, me alegro ;) No he leído tu critica pues avisas de spoliers y claro, como no la veré hasta el lunes... pues eso, que me espero y ya luego, cuando la haya visto me la leo detenidamente. Habiendo visto ese 10, la verdad es que tengo muchas ganas de leerla.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Kimble, mi previsión es que no te gustará, que te aburrirá. El lunes pondremos a prueba mi teoría.

      Eliminar
  4. Pues menudo panorama me pintas, octopusmagnificens ^^' Tanto por lo que he visto en los trailers, como por lo que he leído de algunos coleguillas que ya la han visto, hago bien esperándome una peli tipo Monstruoso, es decir, rodada desde el punto de vista de los personajes humanos y donde a penas veremos al bicho, tan sólo algún retazo, primero la cola, luego las garras, etc, para ya luego al final, final, mostrarlo en todo su esplendor. Si finalmente es así... pues oye, tampoco me sorprenderá y está claro que la razón por la que habrán optado por esto, es por temas de presupeusto y es que ya decía yo que 160 kilos no me parecían suficientes para hacer una peli cañera tipo Pacific Rim. De todas formas, yo espero darle al menos un 7/10, si no llega a esa nota entonces sí que sería una decepción :( En fin, el lunes saldremos de dudas ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Discrepo. A mi entender, la razón es 100% artística.

      Eliminar
    2. Bueeeeno, pues nada, ya ayer fui a verla ;) , asi que me acabo de leer tranquilamente tu review y debo decirte, octopusmagnificens, que coincido en casi la totalidad de lo que dices ;) , en lo único que discrepo es en lo de la "insulsa Elizabeth Olsen", pues a mí me gustó su trabajo ^^ (a parte, esta como un tren, menuda pezado de hembra, madre mía). Aaron Taylor-Johnson no lo hizo mal, pero en cuanto a personajes me parece lo más flojito del film. Por lo demás, Ken Watanabe está muy bien, como siempre vaya y sí, yo también le habría dado más relevancia a su personaje, al igual que al de Bryan Cranston. Juliette Binoche, la verdad es que no sé para que leches participó en la peli, pues sólo aparece 2 min. :( (con un look de marimacho horroroso, por cierto). De todas formas, estas cosas son "boberías", nada importante, en las cosas que verdaderamente importan, como la historia, acción/efectos especiales y demás, la peli es fantástica, me lo pasé pipa de principio a fin; en ningún momento se me hizo lenta o pesada. Yo también vi el "homenaje" a Jurassic Park al principio, es bastante evidente vamos, sólo que aquí no había mosquito enterrado en la sabia de un árbol XD. Por cierto, impresionante esa escena, viendo el esqueleto gigantesco. ¡Ah!, otra cosa, la bso me gustó mucho ^^ Me ha alegrado ver que al final no ha sido tan parecida a Monstruoso como pensaba, los bichos se ven y desde el principio, no son sólo meros retazos. La última media hora es brutal, con el enfrentamiento en Hawái (cuando Godzilla ataca con el rayo me quedé flipando ^^) Vale que la acción en la peli transcurre siempre de noche, ok y obviamente eso es por temas de money, es obvio y por la complejidad que requiere siempre iluminar grandes escenas como estas, donde hay tantos objetos y hay que poner muchas sombras y demás, pero aún así me gustó y mucho, pues pese a transcurrir por la noche, todo se aprecia sin problemas y no hay movimientos de cámara chungos. Resumiendo que me enrollo XD , ha sido muuuucho mejor de lo que esperaba, la disfruté como un niño ^^ , asi que... por mi parte y a falta de revisionarla cuando caiga en BR (que caerá ^^), ya te digo que mi nota es de un... ¡¡¡10/10 ^^!!! Me alegra haberme equivocado, es un puntazo cuando esto pasa ^^

      Eliminar
    3. ¡Buena noticia! Me alegra haber errado mi pronóstico. Por supuesto que, en los tiempos que corren, un factor que me ha entusiasmado de Godzilla es el de que, se vean el tiempo que se vean, los bichos se ven bien. No hay abuso de los horrores de la shaky camera y el fast cutting, y si hay uso, ni lo recuerdo. La experiencia de "disfrutar como un niño", como cuando era un niño ya obsesionado con el cine, es una de las que definen lo que es una obra maestra para mí. Una rareza. Algo que experimento pocas o ninguna vez al año. Respecto a las mujeres, Elizabeth Olsen no me atrae lo más mínimo, Juliette Binoche lo mismo, y Sally Hawkins es bienvenida, una mujer discreta y con morbo.

      Eliminar
    4. Bueno octopusmagnificens, el otro día me hice con el BR de la peli ^^ y antier me la vi y aunque me encantó, tengo que reconocer que no fue lo mismo que en el cine :( y es que por muy guapa que sea la tv que uno tenga... nada como verla en una pantalla gigante, pues es muuuucho más impresionante. Por ello, le he quitado un puntito y la he dejado en un 9/10.

      Eliminar
    5. ¡Hombre! El cine siempre es el cine. Esa capacidad de sugestionar no se tiene en casa.

      Eliminar
    6. Eso está claro mr., como el cine nada.

      Eliminar
  5. ¿No te pareció estúpido como Godzilla mató a los MUTOs? Al macho con un roundhouse kick a lo Chuck Norris, lo estampa contra un rascacielos y el bicho muere. El mismo bicho que destrozaba edificios andando y ni se immutaba. Y al otro con el ¿fuego? azul que le escupe en la boca. Si tuvieras este poder, ¿no lo utilizarías al principio y te ahorrarías recibir ostias durante media película?

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antes de responder y en términos generales, me disgustan las luchas cuerpo a cuerpo en el cine. Me enerva la sobreteatralización, cómo se alargan y cómo la conclusión llega de la manera más enrevesada posible. Por ejemplo, aplaudo la lucha entre Thor y el Destroyer en Thor (2011). Es breve. Directa. Resolutiva. Enfatiza el poder de Thor en un momento adecuado.

      Respondiendo, me pareció magnífico cómo Godzilla mata a los MUTOs. Al macho, con un coletazo criminal que Godzilla armó con anticipación, siendo el impacto con el rascacielos irrelevante. Y a la hembra, de forma atroz. Interpreto que el aliento atómico es un arma costosa de producir, como lo es el veneno de las cobra escupidoras, y que por consiguiente se utiliza en casos extremos.

      ¡Un saludo!

      Eliminar

Los fuertes han sido segregados por la propaganda quejumbrosa de los débiles