
Durante la invasión por fuerzas aerotransportadas alemanas de la isla de Creta, en mayo de 1941, grupos de civiles se unieron a las fuerzas griegas y de la Commonwealth. Las milicias causaron bajas en el contingente de infantería de la Luftwaffe. Se mutiló a prisioneros alemanes. El mariscal Hermann Göring ordenó una investigación y represalias contra la insurgencia. El 2 de junio, tropas alemanas al mando del Oberleutnant (teniente) Horst Trebes ocuparon el pueblo de Kondomari y convocaron a la población. Los hombres en edad de combatir fueron discriminados para la eliminación. Los viejos, las mujeres y los niños podían vivir. Los condenados fueron concentrados y forzados a afrontar el pelotón de fusilamiento. Cuando empezaron a llover las balas, algunos intentaron escapar corriendo. La operación de selección y liquidación fue fotografiada por el corresponsal de guerra Franz-Peter Weixler.

Un documento de gran valor histórico, Octopus.
ResponderSuprimirGracias Néstor. Son unas fotos increíbles.
SuprimirPuedo llegar a comprender la muerte en el fragor de la batalla. Morir en combate defendiendo tú causa. Pero la muerte por un pelotón de fusilamiento siempre me ha parecido un asesinato a sangre fría, algo que solo debería ser reservado para malhechores de la peor calaña.
ResponderSuprimirWotan
Wotan, estoy de acuerdo.
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