Yelena Isinbayeva derribada.
LaShawn Merritt derrotado. Siguen cayendo los ídolos. Tras fallar sobre 4,80, la zarina rusa sólo ha sido sexta en el salto con pértiga. Tras registrar la mejor marca del año en las series, el apolíneo americano sólo ha sido segundo en los 400 metros. Ella venía de un año sabático y él de una sanción por dopaje. Han perdido, pero al día de hoy los sigo considerando favoritos al oro en London 2012. Isinbayeva al 100% es enormemente superior a las demás, y Merritt al 100% sólo puede ser vencido por
Jeremy Wariner, que si bien no quiero cogerme los dedos y darlo por muerto deportivamente, parece en el ocaso de su carrera.
La brasileña
Fabiana Murer, que no está mal, ha ganado la pértiga con 4,85; segunda el marimacho germano
Martina Strutz con 4,80; tercera la archienemiga de Isinbayeva, la rusa
Svetlana Feofanova, con 4,75.
Kirani James de Granada, con 18 años, ha ganado los 400 con 44.60; Merritt segundo con 44.63. Una carrera ajustada, resuelta en el último metro, como la femenina. Las marcas no son buenas. Es la final de 400 más pobre que recuerdo en unos juegos olímpicos o campeonatos mundiales.
Yohan Blake, el campeón de 100 metros, tiene 21 años.
Carmelita Jeter, la campeona, 31. Pero es ella la que tiene más, muchas más probabilidades de repetir metal en London 2012.
La nacionalidad de Kirani James me ha recordado la invasión estadounidense de Granada de 1983, una de las primeras guerras de las que he sido consciente, junto a la de Las Malvinas. El segundo al mando de la fuerza de invasión en Granada fue el general
Norman Schwarzkopf, que años después se haría felizmente célebre con la
Operation Desert Storm contra las fuerzas de
Sadam Hussein. Schwarzkopf solía cazar en España con el rey
Juan Carlos I.