El pasado viernes fue el "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer", otra de esas ocurrencias estúpidas de la ONU y otra ocasión para que las feministas nos bombardeen con su propaganda victimista. Son quejumbrosas.
Las mujeres son maltratadas y las mujeres maltratan. Hay que decirlo alto y claro. Por sentido común y porque la agresividad de las feministas me obliga a manifestar cierta solidaridad de género hacia mis congéneres masculinos, rechazo todo conato de criminalizar al hombre y presentarlo como el villano en una película que, le moleste a quien le moleste, yo clasifico en el género de la comedia. Me río de los malos tratos, de las maltratadas y de los maltratados, sobre todo de los segundos, que los hay víctimas del abuso no sólo psicológico sino físico. Hay hombres que han cometido hasta la indignidad de denunciarlo en comisaría, donde como es fácil imaginar, los funcionarios se han reído a carcajadas si no a su cara sí a sus espaldas.
A grandes rasgos, hay dos tipos de mujeres que pueden ser objeto de amenazas, golpes, palizas o una muerte violenta. Las primeras, las que más pena suelen dar, son las que están con hombres fracasados, hombres obsesivamente celosos y cuya debilidad les impide afrontar y superar una eventual ruptura. Ruinas humanas. Desprecio a estas mujeres porque suyo es también el fracaso al no haber sabido elegir al hombre equilibrado. Amigos, no es lo mismo equivocarse para pasar una noche, que para pasar unos meses o unos años.
Luego tenemos al segundo tipo de mujeres, las peores, las inteligentes y, si se quiere, las maquiavélicas, las que ejercen una dictadura sobre su pareja, una tiranía en la que se anula la personalidad del hombre y se le niegan hasta los derechos más básicos, como los de reunión, asociación y circulación con los amigos. El sometimiento de estos hombres los iguala en la ignominia a sus homólogas femeninas. Son hombres igualmente despreciables por su flaqueza, pero son hombres peligrosos, susceptibles de sufrir un arrebato de cólera y cometer un crimen si el estrés empuja su estado anímico más allá de los límites de la cordura.
¿Entendéis ahora por qué me tomo a broma este rollo de las mujerzuelas y los hombrezuelos maltratados? Es que tengo que reírme. No me lo puedo tomar en serio. El fondo de la cuestión es que la vida privada de los demás no es asunto mío. Como humano que soy, puedo sentir curiosidad por las historias de cama, por el cotilleo, pero no me entrometo en la intimidad de nadie. Allá ellos si se quieren matar a golpes o a puñaladas. La ley no puede forzar a la gente a sentir ninguna compasión por individuos que han elegido su vida, que han cohabitado o se han casado pese a todas las advertencias que se les han hecho en contra de ese contrato anacrónico que tantas vidas destruye. ¿Legalizar el matrimonio homosexual? ¡Nunca! El homosexual ilegalizado y el heterosexual derogado. Desregulación. Abolición. Si quieren, que formen una sociedad de responsabilidad limitada. Punto.
Os aseguro que mi posición no es tan dura como pudiera parecer a primera vista. Soy el primero en recibir con los brazos abiertos al hijo pródigo o la hija pródiga que, tras tomar conciencia de su error, tras un periodo vital agrio y conflictivo, tiene la sabiduría de rectificar y regresar al estado natural del individuo, la soltería. Esta apología de la fortaleza individual y las relaciones liberales no debe entenderse como una agresión al noviazgo, a la pareja de hecho, que es un estado civil que, mientras ambas partes lo deseen y aporte más felicidad que tristeza, que en definitiva es de lo que se trata en esta corta existencia, siempre contará con mi beneplácito. Palo y zanahoria. Incentivos morales. Las mujeres maltratadas se pueden ir a freír espárragos. Que dejen de darnos el latazo con sus problemas, que ya tenemos los nuestros. Que se pongan a dieta y se echen otro novio. O que se hagan singles y se den cuenta de lo que genial que se está sin tener que dar cuentas a nadie. ¡Qué pesadas!

Yo también me lo tomaría en broma, si no fuera porque al hilo de este hembrismo resentido, ya hay hombres con condenas de prisión por haberle dicho a su nena "vete a la mierda".
ResponderSuprimirPresuntamente. Que esa es otra. Se están vulnerando derechos y garantías jurídicas fundamentales en la lucha contra la 15468546ª causa de muerte femenina (71 muertas en 2010).
Muchas, muchísimas más muertes de hombres al año provoca esta política demencial.
La persecución contra los hombres es intolerable, es una vergüenza. Hay que rebelarse contra el feminismo radical y la ideología de género obligatoria. Esperemos que con el PP las cosas vayan si no mejor, al menos no peor. La última de la que me he enterado es de que el Instituto de la Mujer va a clasificar las películas que se estrenan en España en función de su adecuación al ideario igualitarista feminista. Este instituto tiene que ser liquidado. Hay que destruirlo.
ResponderSuprimirDel PP espero más bien poco. Además me da la impresión de que la tendencia es más general, y de que ésta es una materia de la que acabará ocupándose la Unión Europea, abundando en la locura actual, por supuesto.
ResponderSuprimirLamentablemente me temo que el orden nos lo va a devolver el Islam. Sin duda será doloroso, pero nadie podrá decir que no fue justo en gran medida.
Escalofriante, lo de la clasificación de las películas.
NOEGAS
ResponderSuprimirLo mejor para todas esas maltratadoras es una cena romántica con nuestro icono Patrick Bateman.
Amén, Octopus, amen.
ResponderSuprimirLa verdad es que el 99% de los problemas se arreglarían con un poco de dieta y unas cuantas sentadillas pesadas a bajas repeticiones.
Estoy de acuerdo contigo en que estamos en una persecución total del hombre...EXCLUYENDO CASOS LAMENTABLES DE AUTÉNTICOS HIJOS DE PUTA,....como te líes con una chica de 17 años y se enfade y te denuncie en la comisaría, aunque no sea verdad, irás a la cárcel sin dudarlo....lo mismo ocurre con tu mujer si un día discutes...si va a la comisaría diciendo que le ha pegado su marido...se acabó...te detendrán y juzgarán al instante sin preguntar....PAREMOS EL ACOSO AL HOMBRE...
ResponderSuprimir"Las mujeres son maltratadas y las mujeres maltratan".
ResponderSuprimirAl menos ellos pueden contarlo.