30 de junio de 2011

Primer y último baile con Donna (esta es una de las más grandes escenas románticas en la historia del cine)


Escena Moon River en 7:10-9:25

Hay cuatro películas sobre —o con el trasfondo— de la Guerra de Vietnam que para mí están por encima del resto y que gozan de un 9/10 en mi valoración: Apocalipse Now (1979), First Blood (1982), Born of the Fourth of July (1989) y Watchmen (2009). La interpretación de Tom Cruise en Born of the Fourth of July es la mejor de su carrera junto a las de The Last Samurai (2003) y Collateral (2004).

Se diga lo que se diga sobre Oliver Stone, muchas veces con razón, nunca he visto Born of the Fourth of July como un planfleto político. No hay rastro del maniqueísmo del no a la guerra motivado exclusivamente contra una persona o un partido, como el que hemos observado no hace mucho en España. Los padres de Ron Kovic (Cruise), el protagonista, son favorables a la intervención militar en Vietnam. El hermano pequeño de Ron, es contrario. El propio Kovic evoluciona gradualmente desde un idealismo militarista a otro pacifista. Las posturas de unos y otros, como las del resto de —excelentemente construidos— personajes de la película, se exponen genuinamente, con imparcialidad narrativa, sin condicionar al espectador en una determinada dirección. A decir verdad, ni siquiera pienso que Born of the Fourth of July sea un film político. La política y la guerra, como parte de la vida misma, sólo son el contexto en el que se desarrolla el drama personal de Kovic, una víctima con la que, por las penosas circunstancias que atraviesa, simpatizas diga ocho u ochenta. De hecho, la parte más floja, más intrascendente, es precisamente la final, cuando se inicia la carrera de Kovic como orador en una convención demócrata.

La verdad, cuando vi esta película en el cine no cambió un ápice mis ideas preconcebidas sobre Vietnam, pero me impresionó muchísimo. Hay escenas (por momentos no exentas de humor) que provocan una perturbación en la fuerza, como la del regreso a casa, el "quién me querrá" borracho como una cuba, la compra del regalo para la prostituta mexicana, o la visita a los padres y la viuda del soldado al que Kovic mató accidentalmente en Vietnam. No obstante, la que con toda seguridad más me agitó fue la que se produce la noche antes de partir a Vietnam, el instante Moon River en el baile de estudiantes en su pueblo natal de Massapequa, cuando tras ver frustrada por razón de un malentendido una cita con Donna (Kyra Sedgwick, entonces y ahora mujer de Kevin Bacon), la chica de la que lleva años enamorado (amor que, aunque él no lo sepa, es recíproco), Kovic se deja llevar por un impulso y se presenta empapado y sin la debida etiqueta en el baile. Copio el comentario más valorado sobre este vídeo en YouTube: "The prom sequence is one of the most exhilarating, intoxicating, and profoundly moving scenes I have ever had the pleasure of watching in a film".

Stone ganó el Oscar al mejor director. Cruise fue nominado al de mejor actor, pero ganó Daniel Day-Lewis por My Left Foot (1989).

La Guerra de Vietnam, su oportunidad y su dirección, son cuestiones complejas de juzgar, pero desde luego me habría opuesto al reclutamiento forzoso y, de haber sido seleccionado, habría procurado eludir el servicio mediante todos los medios necesarios, como Bill Clinton o George W. Bush. Las fuerzas armadas han de estar compuestas por voluntarios, por soldados motivados que luchen por dinero.

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4 comments:

  1. Ya se que esta mal identificarse con el perdedor pero me agua la escena en pensar en el otro chaval que estaba bailando con Donna al que planta delante de todos en el baile de graduacion para bailar y besarse con otro. En la peli de Blue Velvet hay otro baile que me gusta sin que haya victima.

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  2. Coincido plenamente en que Stone consigue crear en esta película momentos de gran impacto emocional. Sin embargo, la cinta experimenta un bajón cuando Kovic viaja a Mexico y coincide con el personaje de Willem Dafoe.
    Pero eso no es obstáculo para que la experiencia de visionar este film siempre sea satisfactoria. La emotividad de los momentos cumbre de la película, muchos de ellos citados en el artículo, gozan de la enorme ventaja de contar con una banda sonora maravillosa del maestro John Williams. Recuerdo la escena que abre el film con los niños jugando a soldados en los bosques de Massapequa... es un instante muy evocador y, a la vez, se respira algo de la turbulencia que aparecerá años después.

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  3. Manda huevos que a estas alturas todavía no haya visto Blue Veldet.

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  4. Por razones obvias, soy profundamente sensible ante la temática de esta película...

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