18 de marzo de 2011

Teléfono rojo, volamos hacia Libia

El mundo nos enseña constantemente que su naturaleza es impredecible. A finales de febrero pensaba que la caída de Muammar Gaddafi era inminente, que su régimen estaba al borde del colapso, pero la realidad me demostró lo contrario: Gaddafi resistió, contraatacó y, observando la recuperada chulería de su hijo predilecto, ayer concluí que las fuerzas sublevadas tenían las horas contadas ante el avance del Ejército libio y la aparente improbabilidad de una intervención armada mientras la atención internacional está fijada en la magnificada crisis de Japón, que quiera Crom no suponga que Europa y los Estados Unidos pierdan el tren del desarrollo nuclear en beneficio de Rusia y China. Me equivoqué y, con la abstención de los gigantes mencionados, el Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado una resolución que autoriza el uso de la fuerza contra el régimen del loco coronel, que ha sellado su destino con esta nada velada amenaza: "Atacaré los aviones de pasajeros". Hay que ir a por él. A riesgo de volver a equivocarme, estoy convencido de que la decisión de remover a Gaddafi ya es firme y no tiene marcha atrás. El descrédito que supondría su permanencia en el poder se me antoja inconcebible. Los eufemismos de la ONU han entrado en juego: se van a utilizar todos los medios que sean necesarios.

Tiempo para repartir tortazos. En los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia e Italia recaerá el peso de las operaciones militares de envergadura. Canadá y Noruega van a enviar aviones F-18 y F-16; los Rafale y Eurofighter de Francia y Reino Unido constituirán la punta de lanza del ataque. ¡España haría no mal sino fatal relegándose a un papel secundario, a proporcionar únicamente apoyo logísitico! No se puede consentir. No se puede tirar el dinero que hemos gastado en equipamiento moderno. Hay que movilizar al menos una de las fragatas Álvaro de Bazán y, con la condición de que se le permita entrar en combate y disparar contra algo, poner a disposición de los aliados un escuadrón de nuestros propios cazabombarderos Eurofighter. ¡Se acabaron las disputas partidistas! Si actúan con intrepidez, estoy con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y con la ministra Carme Chacón. Confío en el sentido de Estado de Mariano Rajoy, aunque temo que alguno de los políticos-robot del PP de la clase de María Dolores de Cospedal o Esteban González Pons aparezcan en televisión con reticencias estúpidas y una actitud vergonzante del estilo de la de los socialistas cuando están en la oposición. Hay poco que perder y no poco que ganar. Es una campaña contra un supervillano cuyas fuerzas son muy inferiores a las nuestras. Europa vencerá y se beneficiará en la forma de un protectorado en Libia y mejores condiciones en los contratos de importación de gas y petróleo, algo que Gaddafi había prometido a Rusia y China si bloqueaban la resolución en la ONU.

Caballeros, la acción en Libia está a punto de caramelo. Si las fuentes diplomáticas están en lo cierto, la ofensiva puede comenzar en cualquier momento, hoy mismo. Desgraciadamente y por razones de política interna, hemos perdido a Angela Merkel. La alemana está aislada y radicalizada en las cuestiones de Libia y Japón. Me ha decepcionado. Habría disfrutado muchísimo con la Luftwaffe maniobrando una vez más por los cielos del norte de África, en esta ocasión codo con codo con los británicos y americanos, pero no podrá ser. ¡Seguimos adelante! Un saludo al comandante supremo Barack Obama y a los líderes europeos David Cameron, Nicolas Sarkozy y Silvio Berlusconi. Ellos conducirán la campaña a una conclusión favorable a nuestros intereses. Recordemos que el Primer Ministro Británico siempre ha creído en esta guerra y no ha cesado en sus esfuerzos por desencadenarla. Pienso que los planificadores militares prevén deserciones masivas en cuanto las primeras bombas destruyan los aeródromos, centros de mando y demás objetivos militares. Ojalá sea posible capturar con vida al "rey de reyes". Después de Osama bin Laden, que es el indiscutible número 1, Muammar Gaddafi es el estadista contemporáneo que más ilusión me provoca imaginarlo bajo la custodia de tropas de la NATO. ¿Qué hará cuando se vea perdido? ¿Huirá a esconderse al desierto como Sadam Hussein, se suicidará en su bunker como Adolf Hitler o se entregará como Napoleon Bonaparte? ¡Quién sabe! Como he expresado alguna vez, yo me inclinaría por el romanticismo de un epílogo teatral, la huida a un reducto nacional, el equivalente libio de la Masadá de los judíos en la guerra contra Roma, o la —nunca utilizada— Fortaleza Alpina (Alpenfestung) de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. En definitiva, una ciudadela en la que caer junto a tus seres queridos y tu guardia pretoriana.

Sigamos los acontecimientos.

14 comments:

  1. Lo siento, Mr Octopus pero creo que se equivoca.

    "El descrédito que supondría su permanencia en el poder se me antoja inconcebible."

    Poderoso caballero es Don dinero, Gadaffi ha untado a Sarkozy (puede que a más), y la OTAN tiene miedo de otro polvorín tipo IRAK en Líbia.

    Ojala me equivoque yo, pero creo que la OTAN
    (junto a Rusia y China)elegirá a Gadaffi (dictador personalizado) frente a un posible caos.
    Triste. pero así lo veo yo.

    OLGERD VLADISLAV

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  2. "La seguridad nacional del Reino Unido estará en riesgo si el régimen de Gaddafi sobrevive. Sabemos lo que Gaddafi es capaz de hacer, la mayor atrocidad terrorista en suelo británico. Simplemente no podemos tener una situación en la que un estado paria encona la frontera sur de Europa". David Cameron.

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  3. Gadafi ha tensado demasiado la cuerda. Tuvo su oportunidad de reconducir la situación y su acercamiento a Occidente fue prueba de ello. Pero al final se ha consumido a sus demonios internos y ha perdido el poco raciocinio que le quedaba.
    No queda otra que intervenir y, en ese caso, estaré muy atento a tus detalladas crónicas.

    saludos !

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  4. La verdad que Gaddafi es un dictador y ya el mundo aún el árabe está harto o hartándose de ellos, lo único que hacen es oprimir al pueblo y como en el caso de los disidentes matarlos sin compasión, su ego es tan garnde que no temen represalias internacionales y ahí está su perdición porque en un mundo globalizado - a menos que seas Irán o Corea del Norte- estás perdido porque las piotencias intervendran. Lo único que espero es que el nuevo gobierno en Libia no sea fundamentalista sino democrático. Un abrazo.

    Mario.

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  5. ¡Hay está Gaddafi comparándose, nada más y nada menos, que con el tío Paco!¡Equipara su entrada en la ciudad de Bengasi con la del ¨chiquitín¨ en Madrid!

    Todos los tiranos son iguales, pero me temo que este...¡No pasara!

    Wotan

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  6. Te felicito por el artículo...por encima de acuerdos y/o desacuerdos, has escrito un artículo excelente.

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  7. Gaddafi es un superviviente, ya lo demostró en la crísis del Mediterraneo del año 85 y ahora, ante la amenaza de intervención, vuelve a ponerse la piel de cordero para seguir en la poltrona.

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  8. Nestor, a Gaddafi le ha pasado lo mismo que a Sadam Hussein en 1990: ha subestimado la reacción internacional.

    Mario, Irán y Corea del Norte también conocen lo que es la guerra y podrían volver a conocerla, sobre todo Irán.

    Wotan, Gaddafi es un revolucionario, ¡debería compararse con Largo Caballero o Indalecio Prieto! En cualquier caso, para mí sería un insulto que me comparasen con extremistas cristianos o socialistas. De compararme con un tirano, me gustaría que fuera con Adolf Hitler, un estadista laico, darwinista y extremadamente inteligente.

    Calma Tensa, gracias. ¡Los he escrito mejores!

    Mr. Cahiers, nadie se mantiene más de cuatro décadas en el poder sin ser un superviviente. Veremos cuántas vidas le quedan al gato.

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  9. Gran artículo, la ocasión lo exigía.

    Será un paseo militar y el ejército de harapientos de Gadafi será borrado del mapa si osa presentar algo de resistencia a fuerzas tan superiores. Desde que comience la operación en serio, no le doy ni una semana.

    Tienes razón, Octopus: parecía que Gadafi iba a sobrevivir una vez más. No ha sido así, por suerte, y su régimen tiene las horas contadas. No es que confíe demasiado en los rebeldes, pero si se hacen bien las cosas Occidente podría sacar un beneficio de todo esto. Y si se hacen mal, siempre nos quedará el espectáculo al que estamos a punto de asistir.

    Apoyo totalmente lo que has afirmado sobre la participación española. ¡No podemos quedarnos atrás! Zapatero ha estado acertado hasta ahora y, si le ha dado la vena belicosa, tal vez aporte algo de fuego a la acción. Como bien dices, hay que divertir a las tropas y usar el material de vez en cuando. Ésta va a ser una batalla sin riesgo alguno para nuestros soldados.

    Ángela Merkel fatal, decepcionante tanto en la crisis Libia como en lo referente a la energía nuclear.

    En cuanto al final de Gadafi, mi opción preferida sería la de verle capturado por las fuerzas occidentales, despojado de su ridícula "batamanta" y sin "jaima" en la que refugiarse. La opción de esconderse en el desierto es viable también. Pero la de luchar hasta el final parece poco probable. Si no lo hizo Saddam, no lo va a hacer él, que va con garrota, ja, ja.

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  10. Tenía usted toda la razón Mr Octopus.
    Ha empezado la guerra.
    Esperemos que sea una guerra relampago con pocas victimas y un final satisfactorio.


    OLGERD VLADISLAV

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  11. Amigos, no podemos perder esta guerra. ¡El Premio Nobel de la Paz ha ordenado el despliegue de los B-2! La CBS confirma que tres B-2 han atacado un aeródromo libio. Seguid la operación Odyssey Dawn.

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  12. Esto era trabajo pendiente desde los tiempos de la administración Reagan.

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  13. WilburWhateley23/03/2011 18:31:00

    Yo no lo llamaría "guerra". Es como un apaleo de los del colegio: casi toda la clase contra un chaval delgaducho y un poco bocas. Al principio caía mal, luego se hizo amigo de los matones de la escuela, y ahora está otra vez en horas bajas.

    Jeje, os imagináis si cayera algún golpe en nuestro lado? A ver que iban a contarnos los Cameron-Sarkozy-Zapatero-Rajoy...
    Octopus, yo querría un final en plan Conan: después de haber conquistado el trono por mis propios medios, perderme en la conquista de las misteriosas Islas del Oeste, a los noventa años y con mi masa muscular casi intacta.

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  14. Wilbur, sí que lo he pensado, un ataque sorpresa libio contra las bases italianas o algún buque, los MiG-23 tienen alcance, pero con los AWACS aliados debe ser muy difícil, casi imposible.

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