30 de junio de 2010

Porque 26 años no son nada

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Los cinéfilos no tendrán dificultades en reconocer la entrañable localización del mapa.

Campamento de The Last Starfighter (1984). ¡Enhorabuena starfighter!

28 de junio de 2010

El mito de Ra Morgana, la hija de la brujería

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La fuerza motriz de cualquier historia de fantasía no recae en los monstruos y los artificios que la componen, recae en las personas. Esta es la razón por la que Child of Sorcery (Savage Sword of Conan#29), publicada en mayo de 1978, con guión de Roy Thomas y dibujos de Ernie Chan, es una de las aventuras de Conan que, sin ser del todo redonda, más he disfrutado desde que la leí por primera vez hace la tira de años.

Nuestro cimmerio tiene un papel relativamente secundario; la narradora y verdadera protagonista es una mujer entrada en la cuarentena, con signos de una prematura vejez marchitando su aún bella figura. Está cansada y amargada por una vida inútil de reclusión. Es la suma sacerdotisa de un culto religioso compuesto exclusivamente por mujeres y, mientras medita sobre su existencia, llevan a su presencia a una joven caída en desgracia: Ra Morgana, de cabello negro y ojos azules... la acólita más sagrada de la orden ya que, según la mitología del culto, fue engendrada por un dios que poseyó a su madre.

Ra Morgana es culpable de haber sido sorprendida "en los brazos de un hombre". Ella asegura que le quiere y que desea marcharse con él. ¡Intolerable! Las jerarcas están indignadas, escandalizadas, y piden un castigo ejemplarizante para los amantes, pero la suma sacerdotisa hace valer su autoridad y dispone que será ella quien juzgue y sentencie, porque su criterio es infalible y su voluntad la de la congregación. Ordena que todas salgan de la estancia para que pueda hablar a solas con la "hija de la brujería". Es un diálogo de madre a hija. Después de 20 años, ha llegado la hora de sincerarse. La suma sacerdotisa va a contarle a su hija una verdad que la ayudará a tomar la decisión correcta.

Desde su más temprana juventud, la futura suma sacerdotisa y madre de Ra Morgana, una mujer sin nombre, relata cómo fue instruida en las artes místicas de su religión, dominando algunos poderes mágicos que la volvieron arrogante. Su vanidad se deshizo la noche en que fue raptada por un malvado brujo que, valiéndose de su superioridad de género, su machismo y sus habilidades oscuras, la arrastró hasta su fortaleza y la encarceló con la intención de emplearla en actividades de recreo, por supuesto de naturaleza sexual, una deshonra para el credo de la sacerdotisa, que exige castidad. No obstante, las cadenas del brujo pueden aprisionar su cuerpo, pero no así su espíritu.

La mujer recurrió a sus mermados poderes para caer en éxtasis y proyectar su "yo astral" fuera de los dominios de su carcelero, hacia la oscuridad de la noche, en la búsqueda desesperada de una salvación, ¡de un protector para sí misma! Entonces fue cuando lo vio: "Un hombre trepando por los abismos de las montañas del norte, un bárbaro de melena negra, ojos azules, piel bronceada y cicatrices de muchas batallas". La hechicera se materializó ante él, como una aparición fantasmal, y cuando la espada del bárbaro se interpuso entre ellos más rápido de lo que su vista pudo seguir, supo que había encontrado a la persona adecuada. Le tranquilizó y rogó auxilio, prometiéndole una recompensa de oro y riquezas si la liberaba de las garras del brujo. El guerrero desconfió... aunque seducido por la sugerente forma femenina de la aparición, aceptó la oferta.

Los acontecimientos se precipitaron. El nigromante llegó a la celda en la que retenía a su víctima, dispuesto a satisfacer sus apetitos. Ella le previno: "Mi campeón se acerca". La batalla entre el "campeón" y el pervertido raptor, que es apoyado por una serie de demonios a los que invoca, es la parte menos interesante de la historia, cargada de excesivas criaturas demoníacas de lo más insustanciales. Es una masacre. Contra todo pronóstico desde la perspectiva de su enemigo, el guerrero nórdico se revela invencible. Todos los diablos sucumben a su espada y, en el desenlace, el propio brujo cae mortalmente herido por el acero hyrkanio. La joven es rescatada y llevada a las montañas en los brazos de su campeón. En ese momento, ella olvida todo lo referente a su posición, su destino y su responsabilidad. Sólo existe la pasión de la noche y la "crushing gentleness of his embrace".

Al día siguiente, cuando están cerca de los muros del monasterio, el hogar de la sacerdotisa, ella le pide que la espere ahí hasta que pueda sacar subrepticiamente el oro prometido. Esta escena de la despedida es el clímax. Él rechaza su paga y la insta a dejar atrás la triste rutina de su vida, a mandarlo todo "al infierno" e irse con él "al mundo abierto". Ella vacila y le pide que haga una promesa... Una promesa que el bárbaro no podrá cumplir: "Si me voy contigo, ¿estarás siempre conmigo? Podré girarme hacia ti y encontrarte siempre a mi lado". Lo que él puede prometerle es la libertad y la oportunidad de recorrer juntos el mundo, hasta que decidan separarse. Ella no se atreve a dar ese paso y llora cuando, finalmente, se dicen adiós para no volver a verse jamás.

A su lúgubre regreso al monasterio, la sacerdotisa cuenta a las "hermanas" que ha logrado escapar con ayuda de los dioses, y que uno de ellos la ha tomado. Está embarazada. Así se gesta el mito de Ra Morgana, la hija de la brujería y la chica a la que, en el epílogo, su madre da vía libre para tomar el camino que ella se arrepintió de no haber tomado en el pasado.

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26 de junio de 2010

A propósito de la eugenesia espartana

Vemos un montículo de esqueletos, de recién nacidos, y a una especie de médico que estudia el cuerpo de un bebé para dictaminar su destino. Y escuchamos: "Cuando el niño nació, como todo espartano fue examinado. Si hubiese nacido pequeño o raquítico, enfermizo o deforme, habría sido descartado". ¡Bravo! ¡Estos no son los malos, son los buenos! Así comienza la celebrada 300 (2006), protagonizada por Gerard Butler. Para mí y tras una reacción un tanto negativa a su estética surrealista, es una película que ha ganado muchos puntos desde su estreno. Es como una corriente que te atrapa y te arrastra con ella.

Adolf Hitler era contrario al aborto pero favorable al infanticidio y la eutanasia, aunque podría matizarse que en su época no había ecografías y todas esas cosas con las que se sabe a ciencia cierta lo que va a salir. Hitler admiraba profundamente la cultura espartana: "Esparta debe considerarse como el primer Estado völkisch de la historia. La exposición de los enfermos, los débiles y los niños deformes a su destrucción, era mucho más decente y miles de veces más humano que la locura miserable de nuestros días, que preserva a los sujetos más patológicos a cualquier precio y, sin embargo, cobra las vidas de miles de niños sanos mediante el aborto y el control de la natalidad, para posteriormente crear una raza de degenerados cargados de enfermedades".

Mi posición es más pragmatica y, si se quiere, menos romántica que la del Führer. Ni que decir tiene que condeno toda intromisión del Estado y considero que aborto y eugenesia pertenecen al ámbito de la privacidad. Si mi vecina quiere abortar es problema de ella, ni el Estado de bienestar ni yo tenemos vela en ese entierro. Y si mi vecina da a luz y luego rechaza a un hijo eventualmente desfigurado, lo que es un comportamiento relativamente común en los mamíferos, pues como si le quiere dar un crédito (como José Bono a su hijo) para que tenga un piso de lujo. Allá ella. Lo que podemos entrar a discutir es lo que debe hacer el Estado con los niños anormales abandonados. Yo encuentro de sentido común que en casos de anomalías extremas, estos niños sean eliminados con una inyección letal y no se cometa la crueldad de mantenerlos con vida contra viento y marea. Personalmente, si estuviese casado y mi mujer fuese a tener un hijo subnormal, digamos con dos cabezas o una monstruosidad semejante, la incitaría a abortar rápidamente, antes de establecer ningún lazo afectivo. ¡Personalmente!

La mejor política eugenésica es la de la libertad individual. Los individuos sanos y fuertes saben cuidar de sí mismos y seleccionar a las parejas con las que procrear. Es la selección natural la que discrimina positiva o negativamente tanto a los individuos como a los grupos humanos, y en Europa lo sabemos bien por la penosa coexistencia con una determinada raza de origen asiático. La evolución cultural también juega un papel relevante en esta lucha y, como estamos cansados de observar, los religiosos y políticos del presente, los mismos a los que Hitler aludía, tratan de orientar nuestra sexualidad  y a la población mediante toda clase de prácticas ilegítimas, como la de la atar de pies y manos a los medios de comunicación y, en la medida de lo posible, presionar para que no se transmitan estereotipos agradables como el de la mujer delgada y femenina. ¡Es una batalla perdida porque hasta en los medios más progresistas no se resisten a contratar compulsivamente a las mujeres que están delgadas! A las feas y gordas las esconden tras las cámaras, en tareas de oficina. ¡Hipócritas! Nadie escapa a la selección natural.

Para concluir con humor y eliminar cualquier tono sombrío, voy a homenajear una gran comedia con la que todos hemos disfrutado en alguna ocasión.

— Igor, ¿puedo hablarle un momento? Siéntese, ¿quiere? Veamos, ese cerebro que me trajo, ¿era el de Hans Delbrück?

— No

— ¡Ah! Bueno. ¿Le importaría decirme de quién era el cerebro que yo puse ahí?

— ¿No se enfadará usted?

— Palabra que no me enfadaré.

— De "a" no sé qué.

— ¿A no sé qué? ¿A qué?

— A... Normal.

— ¿Anormal? ¿Está diciendo que le he puesto un cerebro anormal a un gorila de dos metros cuarenta de alto y un metro treinta de ancho? ¿¡Es eso lo que me está diciendo!?

25 de junio de 2010

Pterosaurios en Londres



Fuente: Pterosaur.net

¡Fantásticos! Impresionante la reconstrucción de estos pterosaurios exhibidos en South Bank, Londres.

Aunque tendemos a considerarlos dinosaurios, los pterosaurios eran reptiles voladores de un orden diferente, Pterosauria (Wikipedia), como tampoco eran dinosaurios los reptiles marinos del orden Plesiosauria.

En tierra, los pterosaurios caminaban apoyándose sobre las cuatro extremidades. Unos tenían dientes. Otros no. Muy probablemente, algunas especies de pterosaurios se alimentaban en el mar y, para mí, uno de los mayores misterios es conocer si eran capaces de alzar el vuelo desde el agua, algo que a muchas aves marinas les cuesta no poco trabajo.

Está claro que las especies gigantes debían ser excelentes planeadores que apenas batirían sus alas membranosas. Su radio de acción debía ser enorme. Lo que de ninguna manera podrían hacer, es mantener un vuelo cuasi estacionario en ausencia de viento en contra, como el del lamentable Pteranodon devorador de humanos de Jurassic Park III. La primera parte de esta trilogía es espléndida. Las secuelas, horrendas.

En la naturaleza, observamos que los depredadores son cautelosos a la hora de atacar a una presa: ponderan los riesgos y, si no lo ven claro, retroceden y evitan exponerse a salir heridos, a una invalidez que podría costarles la vida. En las películas y por motivos que comprendo pero no acepto, no ocurre así. Se exageran los instintos cazadores. Se convierte en ridícula la imagen de un Tyrannosaurus enfurecido, rugiendo histéricamente y lanzándose de cabeza contra las paredes para llevarse a la boca el triste aperitivo de un par de humanos.

Apostaría a que de producirse un encuentro con uno de estos dinosaurios en estado salvaje, y subrayo lo de salvaje, nos ignoraría a no ser que nos suicidásemos poniéndonos en bandeja. Bien distinto sería el caso de un Tyrannosaurus criado en cautividad. Mi teoría es que como la mayoría de las aves, sería un animal perfectamente domesticable. Podríamos pasear por el campo tranquilamente, con el formidable cazador-carroñero siguiéndonos cariñosamente a todas partes. En el futuro, cuando la ciencia los resucite, será así. Los caminos de la evolución son inescrutables.

15 de junio de 2010

"Weight Pen for MEMBERS use ONLY"







Había y hay una aureola en Santa Monica, California, y nos ilumina en estas dos sesiones de entrenamiento con un joven Arnold Schwarzenegger, el culturista más reconocido de su época. Apreciarlas bien; las fotografías se encuentran entre las mejores que he visto. Estimo que el primer set es de 1974 o 1975; Arnold está grande y en buena forma. El segundo set (la foto con la niña es muy simpática) es en el chiringuito (el Weight Pen...) que tenían montado al lado de la playa, y quizá sea algo posterior, de 1976, tras abandonar la competición para volcarse en su sueño de ser "alguien" en Hollywood. No obstante, Arnold retomaría su arrolladora carrera deportiva en 1980, poco antes de rodar Conan the barbarian, y vencería en el Mr. Olympia (su séptimo título) celebrado en Australia, en la Sydney Opera House.

14 de junio de 2010

Neville Chamberlain en la Führerbau

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Fotografía superior: un Mercedes —con las banderas británica y alemana— lleva al Primer Ministro Británico a la presencia del Führer.

Es uno de los estadistas más despreciados. Tras los sucesos de Polonia, declaró la guerra a Alemania e inició la Segunda Guerra Mundial, la conflagración más destructiva en la historia de la humanidad, pero muchos le reprochan el que no atacase antes.

Le han maltratado. La historia ha sido muy dura con Neville Chamberlain, el Primer Ministro Británico que rechazó la oferta de paz de Adolf Hitler, que con honestidad, le propuso defender el Imperio británico a cambio de tener manos libres en Europa y un territorio colonial en África (coqueto y sin pretensiones) para producir café y té. Pero bajo la presión de sectores belicistas, Chamberlain rehusó y el Reino Unido antepuso sus legítimos intereses imperiales. Yo no culpo a Chamberlain. No puedo. El buen hombre hizo todo lo que pudo, se esforzó por conservar la paz.

En 1938, el caso de la población alemana de Bohemia, Moravia y Silesia oriental, inmersa en un conflicto étnico con la mayoría checa, colma la paciencia de Hitler, que amenaza con intervenir para proteger a sus compatriotas: "La situación de los alemanes de los Sudetes es indescriptible. Se pretende aniquilarlos. Son tratados de una manera intolerable. La privación de los derechos de estas personas debe llegar a su fin. He dicho que el Reich no tolerará más la opresión de estos tres millones y medio de alemanes, y quiero advertir a los estadistas de los países extranjeros que esta no es una mera forma de hablar".

El 13 de septiembre, Chamberlain fue advertido por el servicio secreto de que todas las embajadas alemanas habían sido informadas de que Alemania invadiría Checoslovaquia el día 25. Una filtración interesada de Alemania con mucha seguridad. Chamberlain envió un mensaje a Hitler, solicitándole un encuentro en Alemania. Hitler aceptó y el primer ministro conservador se subió a un avión rumbo al espacio aéreo del Tercer Reich, a Munich y al encuentro de ese hombre del que unos hablaban tan mal y otros tan bien. Sería el primero de los tres viajes a Alemania que Chamberlain se vería obligado a realizar en los días sucesivos, unas intensas gestiones diplomáticas que concluirían con el —temporalmente satisfactorio— Pacto o Acuerdo de Munich, firmado el 30 de septiembre por Adolf Hitler, Neville Chamberlain, Benito Mussolini y Édouard Daladier. Alemania se anexionaba los Sudetes conforme al derecho internacional de la época.

Las negociaciones y la rúbrica de este acuerdo histórico se celebraron en la residencia oficial de Führer en Munich, la Führerbau (Wikipedia), felizmente conservada y hoy Hochschule für Musik und Theater München (Universidad de la Música y las Artes Escénicas de Munich). Como el artista que era, a Hitler le habría agradado conocer cuál es su utilidad en el presente. Las fotografías inferiores son de 1938-1939, de diversos actos sociales en el interior de la Führerbau. Junto a Hitler, Joseph Goebbels, Rudolf Hess y otros dirigentes nazis, hay una serie de señoras a cual más fea. Falta la buena sangre eslava del Este...


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11 de junio de 2010

Yo creo en Geert Wilders

El Reino Unido ha estrenado un gobierno de coalición entre conservadores y liberal demócratas, un gobierno dispuesto a tocar lo que haya que tocar y "reformular" la lacra del gasto público y el Estado de bienestar; ahora, los Países Bajos podrían seguir el camino de las reformas tras las elecciones que han cambiado el panorama de una forma ilusionante: retroceso de los socialistas (PvdA) y desplome a los infiernos de los cristianos (CDA); suben los partidos que apelan al voto del electorado joven y culto, los liberales de Mark Rutte (VVD), un hombre cultivado que genera confianza y transmite seriedad, y los liberales nacionalistas de Geert Wilders, el ídolo, el líder carismático que se alzó de la nada, la gran esperanza de una Europa que ansía soluciones al problema musulmán. Wilders se ríe cuando la progresía le tacha de racista: su madre es indonesia. Una coalición entre Rutte, Wilders y los desechos de los cristianos, aliados de conveniencia, podrá formar un gobierno eficaz.

Rutte es el más votado y el previsible Primer Ministro de los Países Bajos. Debe resistir las presiones del Establishment y no caer en la tentación de gobernar con los socialistas, que son más fuertes que los cristianos y, por consiguiente, difíciles de manejar y tóxicos para las libertades individuales y económicas. Rutte es un liberal clásico que traerá más democracia, poder para los mercados y las empresas, desintervención del mercado laboral, desregulación del mercado de estupefacientes, responsabilidad fiscal y liquidaciones drásticas del monstruoso gasto social. Wilders no será obstáculo para la regeneración financiera e influirá positivamente en la política migratoria y de seguridad. Se abre la espita a una batería de represalias contra la comunidad islámica. Hasta ahora, Wilders es el único que tiene que cambiar constantemente de domicilio (sólo puede ver a su novia una vez a la semana) e ir a todas partes rodeado de guardaespaldas armados. Esto tiene que cambiar. El miedo han de tenerlo ellos, no nosotros. No olvidamos lo que le hicieron a Theo van Gogh. Son unos asesinos y a los inadaptables hay que deportarlos en masa. ¡Punitivas, acciones punitivas!

Wilders desata pasiones porque vivió dos años en Israel y ha entregado un cheque en blanco a las IDF: "Israel es la primera línea de defensa del Oeste". El Partido de la Libertad de Wilders es financiado por millonarios estadounidenses partidarios de Israel. Wilders definió así este sentimiento de hermandad entre pueblos: "He visitado muchos países interesantes en Oriente Medio, desde Siria a Egipto, de Túnez a Turquia, pasando por Chipre e Irán, pero en ninguna parte tengo la sensación de solidaridad que siempre recibo cuando aterrizo en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión". No se lo perdonan. Organizaciones pacifistas y terroristas no perdonan ni su adhesión a Israel, ni su aclamado cortometraje Fitna, y por eso lo están" juzgando", acusado del supuesto delito de ofender no sé qué puñeteros sentimientos de los musulmanes. ¡Y qué nos importan esos sentimientos! No hay mayor desprecio que no dar aprecio. El proceso está amañado. Es una farsa. Los jueces están comprados y son unos colaboracionistas.

"No os dejéis engañar cuando alguien os diga que el Islam es una religión. Claro que tienen un dios y un más allá, además de 72 vírgenes pero, en lo esencial, el Islam es una ideología política. Es un sistema que establece normas detalladas para la sociedad y la vida de cada persona. El Islam pretende dictaminar respecto a cada uno de los aspectos de la vida. Islam significa 'sumisión' y el Islam no es compatible con la libertad ni la democracia porque lo que pretende imponer es la sharia". Geert Wilders.

¿Por qué no tenemos un héroe como Wilders en España? Me niego en rotundo a votar a este Partido Popular que pasea crucifijos, que habla del "mayor recorte de derechos de la democracia" por las (insuficientes) medidas de austeridad del Gobierno, y que responde al "ordenador para cada alumno" de Zapatero con "un policía para cada mujer embarazada", para que no aborte. ¡Me niego! Quiero un partido liberal que sanee las cuentas, que dinamite las autonomías, que elimine las subvenciones, que privatice la seguridad social, que ponga al ejército a disparar contra quien atente contra la libre circulación y que no se inmiscuya en las decisiones morales de las personas.

Tabula rasa. Menos poder para el Estado. Más poder para las personas.

¿Sabéis qué? Yo creo en Geert Wilders. Creo que bajo su mandato, los Países Bajos podrán sentirse un poco más seguros, un poco más optimistas. ¡Mirad su cara! Es la cara del brillante futuro de los Países Bajos. Por Geert Wilders. Un aplauso para él.

9 de junio de 2010

El prólogo de The Island es excepcional



Michael Bay sufre una incurable tendencia al exceso, a la sobreactuación, pero cuando se contiene le salen cosas como el sensual prólogo de The Island (2005), con Ewan McGregor y Scarlett Johansson. Lo que vemos es el sueño que se repite en la mente de un hombre clonado, imágenes de una vida que no es la suya, pero que lo será. La música original de esta escena es The Island Awaits You, de Steve Jablonsky, a mi gusto todavía mejor que la que ha utilizado en su recomposición Paul Wilkie, el músico creador de este vídeo. Como curiosidad, el yate empleado en la película es el 118 WallyPower.

Intro original con música de Steve Jablonsky.

6 de junio de 2010

Atali gozaba llevando a los hombres a la muerte

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Si breve, lo bueno dos veces bueno. En la primera mitad de la década de los 80, cayó en mis dichosas manos un número de La Espada Salvaje de Conan el Bárbaro con una aventura maravillosa, La hija del gigante helado. El relato original es de Robert E. Howard, el creador de Conan; el guión para el comic de Roy Thomas y los dibujos del genio británico Barry Windsor-Smith. En los Estados Unidos se publicó en 1974.

La proyección cinematográfica de esta odisea de fantasía se me antoja enorme. La hija del gigante helado lo tiene todo: el dolor y la sangre de dos intensas batallas a vida y muerte, el hechizo de una mujer suprahumana, la tensión de una persecución trepidante, el enfrentamiento de un hombre contra fuerzas que están más allá de su comprensión y, finalmente, la superación mediante la fuerza de la voluntad y la caída en desgracia de los hijos de los dioses que, jactanciosamente, se reían de los insignificantes humanos.

Al norte de Cimmeria, probablemente en la frontera entre Vanaheim y Aesgaard, dos clanes de guerreros nórdicos se enfrentan en una batalla en las desoladas cumbres nevadas. La escaramuza casi ha concluido. Han muerto todos excepto el jefe de los vanires, un poderoso pelirrojo llamado Hymdul, y un joven mercenario de cabellos negros que lucha del lado de los rubios aesires. Los dos hombres se encaran: el confiado vanir, veterano de guerra, le pregunta a su enemigo cuál es su nombre, para que así sus hermanos en Vanaheim puedan conocer quién fue el último hombre de la banda de los aesires que mató su espada. El extraño le contesta que no será en Vanaheim sino en Valhalla, el paraíso de los guerreros muertos, donde le contará a sus hermanos que cruzó su espada con la de Conan de Cimmeria.

El vencedor toma aliento entre los cadáveres. Exhausto, tirita de frío mientras los vientos castigan su piel, cuando una risita burlona llama su atención. Es como una aparición, una mujer rubia, desnuda y de una belleza deslumbrante. Parece inmune a los rigores del clima y se dirige a Conan por su nombre. "¿Cómo sabes mi nombre? El cimmerio razona que el poblado de esta mujer no puede estar muy lejos, y le pide que le conduzca hasta un refugio. Ella ríe y se burla de él: "¿No soy bella?". Hay maldad en sus palabras cuando asegura al guerrero de cabellos negros y ojos azules que el poblado está más lejos de lo que él puede caminar y, marchándose a la carrera, le invita a quedarse en la nieve para morir con los otros "estúpidos" o a izarse y seguirla, si es que puede. Nuestro bárbaro héroe se levanta y corre tras ella. El deseo impulsa sus piernas y su corazón.

En este punto comprendemos que hay fuerzas sobrenaturales interactuando. El gélido toque de la nieve hiere las extremidades del bárbaro, que se hunden profundamente con cada zancada que da, pero los pies de la mujer, de la sílfide, apenas rozan la superficie de la nieve. Más que correr se diría que flotase, como si una mano invisible la guiase y la sustrajese del esfuerzo físico. El guerrero no desiste y avisa: "Te seguiré hasta el infierno". No tendrán que ir tan lejos. La hipnótica rubia cruza un paso entre dos montañas... e irrumpen dos gigantes de unos tres metros de altura, armados con hachas. Ella se detiene y, mirando con desprecio a Conan, les habla con familiaridad: "¡Hermanos, os he traído un hombre para que lo matéis! Tomad su corazón para ofrecérselo a nuestro padre".

Con un rugido, los gigantes se disponen a atacar... pero es Conan el bárbaro quien se mueve con más rapidez, y es la sangre de uno de los gigantes, fulminado por la arremetida del cimmerio, la primera que se vierte sobre el hielo. Ante esta demostración de destreza, la soberbia de la mujer se desintegra; ya no hay burla en el tono vacilante de su voz, y la preocupación queda reflejada en su rostro: "¡Mátalo hermano! Solamente es de carne y sangre. ¡Mátalo!". Decirlo es fácil. Hacerlo es difícil. Conan hiere al segundo coloso en la pierna y éste suelta un bramido, esta vez de sufrimiento en vez de furia. La lucha no ha acabado todavía. Recurriendo a su fuerza sobrehumana, el gigante esgrime el hacha, calibrándola para asestar un golpe mortal que liquide al osado humano... ¡demasiado tarde!; Conan le atraviesa el corazón con una estocada certera. El hombre ha prevalecido. Eufórico y victorioso, Conan se vuelve a la mujer y le grita: "¡Llama al resto de tus hermanos, echaré sus corazones a los lobos!".

Atali, la primogénita del dios Ymir, comprende que se ha equivocado de víctima, que este hombre tiene cualidades extraordinarias. Tiene que huir. Retoma la carrera sobre el manto blanco, deslizándose con suavidad, con el poder que le confiere su condición semidivina. Lo da todo. Acelera al máximo, hasta que su respiración se agita, pero cuando vuelve su mirada contempla horrorizada que no ha ganado terreno, que inasequible al desaliento, la muerte la sigue cada vez más cerca. Puede que por primera vez en su vida, la mirada de Atali denota el miedo que la invade cuando el humano la alcanza y un brazo musculoso la sujeta firmemente. Entonces, en un arranque de desesperación, Atali se lanza al suelo y apela dramáticamente a la intervención de su padre, el único ser que puede ya salvarla de ser violada y, quizá, asesinada. El ruego no es en vano. El dios de los gigantes helados escucha la llamada de socorro de su hija y la salva elevándola a los cielos... Con la lección aprendida.

The Frost Giant's Daughter, la obra maestra del comic, puede disfrutarse descargando de Internet el número 1 de Savage Sword of Conan, o el número 16 de Conan the Barbarian, éste en color pero con detalles del cuerpo desnudo de Atali ofensivamente censurados. Naturalmente, conservo mis viejas ediciones en español, en papel, pero me da pereza ponerme a buscar en qué número está cada una.

Doy gracias a Barry Windsor-Smith por las satisfacciones que me ha dado con su trabajo.

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4 de junio de 2010

Première de The A-Team

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Grauman's Chinese Theatre, 3 de junio de 2010. En España se estrena el 18 de junio.

No tengo ningún interés en ver The A-Team (2010) en el cine. La impresión que he sacado por el trailer es que es fiel, demasiado fiel a la serie original. Las infantiladas podían pasar cuando vimos la serie en TVE, en los 80, pero ahora ya tenemos una edad y debemos cuidar nuestra salud. Pese a todo, admito que hay motivo para abonar la entrada e ir a verla. Hay uno.