25 de diciembre de 2010

Quintos de Mora, el comienzo de una hermosa amistad



El 12 de junio de 2001, meses antes del 11-S, el Marine One aterrizó en el toledano Coto Nacional de los Quintos de Mora, perteneciente al Patrimonio Nacional. Uno de los asesores del presidente de los Estados Unidos, no recuerdo ahora cuál, lo bautizó como "el rancho de Aznar". Allí, se forjó el comienzo de una hermosa amistad que catapultó el prestigio y la influencia de la diplomacia española. España se adelantó hasta unas posiciones sin parangón en su historia reciente, y tomó asiento en la mesa en la que se adoptaban las decisiones que gobernaban el mundo.

George W. Bush y José María Aznar no cazaron ciervos ni javalíes. Con la musulmanería ya en el punto de mira, Aznar solicitó acceso a las últimas tecnologías de espionaje militar, satélites y programas de descifrado, y presentó una oferta para la venta de aviones CASA CN-235 a la United States Coast Guard. Por su parte, Bush invitó a nuestro mejor presidente a visitar Washington. Éramos los mejores.

Bush: "España es la octava economía industrial del mundo y uno de los aliados más fiables de los Estados Unidos". Con el tiempo, la segunda afirmación se revelaría como falsa, pero mientras Aznar estuvo en La Moncloa, las relaciones entre los Estados Unidos y España fueron excelentes. Hablamos del terreno personal, de la vida real, no de Facebook, y lo cierto es que hubo química entre los dos presidentes. La denostada seriedad de Aznar se demostró eficaz y añadió a Bush a la lista de amigos en la que ya figuraba el británico Tony Blair.

La nota de humor la puso la hoy físicamente deformada hasta la caricatura Trinidad Jiménez, secretaria de Política Internacional de la Ejecutiva Federal del PSOE, que calificó la política exterior española de "débil y errática". A la desdichada mujer con acento de chiste no se le ocurrió otra cosa que reclamar un debate sobre la pena de muerte. Al menos, no esgrimió la cuestión de los negros y los derechos civiles del atracador Rodney King.

6 comments:

  1. Aznar tenía muy claro que quería situar a España en la primera línia de decisión internacional. Algo que nunca había ocurrido antes en la historia moderna.

    Se le criticó hasta la saciedad pero yo opino que la relación con Estados Unidos siempre debería ser tan cercana como lo fue en tiempos de Aznar.

    Si eres el máximo mandatario de un país hay que mojarse. Pero este tipo de líderes escasean en el panorama internacional.

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  2. Estos tres reportajes son un gran regalo de Navidad. Magnífica selección y estupendo texto adjunto, como de costumbre.

    Aznar fue ambicioso y firme en política exterior, a diferencia de la actual línea, que sí es débil y errática, como dijo entonces la señorita Trini, a quien tan bien defines. Bush, Aznar y Tony blair forjaron una poderosa unión tanto personal como política, pensando en el interés de sus respectivos países.

    España hizo bien reforzando su alianza con Estados Unidos en aquel entonces, pues nos catapultó a lo más alto. ¡Qué nerviosos se pusieron en Europa los franceses! Y sin necesidad de servilismos. Eso nunca lo vi. Zapatero ha sido mucho más solícito con Obama que Aznar con Bush, sin el mismo resultado.

    Un saludo.

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  3. Tu blog sí que es de chiste, luego querrás mantener unida españa...

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  4. Nestor, pienso igual.

    ¡Gracias Espantapájaros! ¿Y qué me dices del dominio de Sarkozy sobre Zapatero? Zapatero está encandilado, siente admiración por Sarkozy, y conste que lo digo sin acritud. Es bueno que España tenga el favor de Francia o de cualquier país poderoso.

    Chistón, ¿acaso no tiene acento de chiste? No tanto como la otra, la Magdalena Álvarez, pero es de chiste.

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  5. Pienso lo mismo que Nestor.
    Esto me ha recordado al título de una canción de Loquillo y los trogloditas "Cuando fuimos los mejores".

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  6. Creo que la buena amistad con Sarkozy y la consiguiente buena sintonía con Francia es de lo poco bueno que se le puede atribuir a Zapatero. Ya que no tenemos a Estados Unidos, al menos Francia...

    No hay más que ver cómo interactúa Zapatero con Sarkozy en cualquier cumbre y cómo le dio su apoyo cuando la polémica por las expulsiones de gitanos. Ya digo, de lo poco bueno de Zapatero.

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