"Asegurando al Reino Unido en una era de incertidumbre". Ya está, ha terminado la especulación, se ha publicado la temida Strategic Defence and Security Review (SDSR), que firmada por David Cameron y Nick Clegg, establece las directrices para la reestructuración de las British Armed Forces, que afortunadamente, no salen demasiado mal paradas de las obligadas estrecheces presupuestarias. Estoy contento. Quiero hacer una valoración general en la que, naturalmente, me centraré en los grandes sistemas de armas, en el arsenal nuclear y los submarinos estratégicos, y en los portaaviones y la aviación embarcada.
Empecemos por lo más importante, la disuasión nuclear. ¡Un alivio! El Gobierno británico estima que en el actual contexto estratégico ningún país tiene la intención y la capacidad de amenazar la independencia y la integridad territorial del Reino Unido, ¡ni la Guardia Civil española en Gibraltar!, pero no descarta que una amenaza nuclear mayor pueda emerger, y de forma rápida (¿Irán?), en un futuro próximo. Hay que estar preparados para ello. Además, el arma nuclear británica es un soporte fundamental para la NATO, de modo que no se jugará con fuego y se mantendrán los cuatro submarinos lanzamisiles balísiticos: Vanguard, Victorious, Vigilant y Vengeance, quedando estipulado que al menos uno de ellos estará siempre de servicio, patrullando en alta mar. En circunstancias extremas, aun cuando un holocausto se abatiera sobre las Islas Británicas y los súbditos de Su Majestad, quedaría garantizado el contragolpe con los misiles intercontinentales Trident de los Vanguard. Se aplaza la decisión sobre el reemplazo de estos submarinos y de los misiles, que aunque llevan cabezas nucleares nacionales, británicas, son fabricados por la estadounidense Lockheed Martin. La sustitución no urge demasiado porque su longevidad puede extenderse hasta 2030. Forman un equipo imbatible.
Luz verde. Sigue la construcción de los nuevos portaaviones, el Queen Elizabeth y el Prince of Wales, ¡pero sólo uno entrará en servicio! Las clausulas de penalización en los contratos hacen que resulte más caro abandonar el segundo que construirlo, así que se concluirá y se pondrá en reserva o se venderá a una potencia extranjera. Si finalmente lo venden, apuesto a que Rusia lo comprará. Y atentos, el Queen Elizabeth va a ser rediseñado, va a convertirse en una plataforma de mayor alcance. Se descarta el sistema de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL) en favor de otro de lanzamiento mediante catapulta y recuperación asistida (CATOBAR), como el de los portaaviones americanos. Esto significa que los británicos no adquirirán el cazabombardero F-35B sino el F-35C, la versión naval de despegue y aterrizaje convencional. El Queen Elizabeth empleará los mismos aviones que la United States Navy y la misma revolucionaria catapulta de lanzamiento electromagnético (EMALS) que se instalará en los nuevos portaaviones americanos de la clase Gerald R. Ford, la sucesora de la clase Nimitz. A todos nos gustan los portaaviones, a mí el primero, pero reconozco que los interrogantes sobre la viabilidad y vulnerabilidad de unos objetivos tan grandes, costosos y apetitosos para el enemigo, están fundamentados. En unas décadas, cuando entren en servicio navíos como un hipotético portaaviones HMS Kate Middleton, seguro que serán mucho más pequeños y embarcarán aviones no tripulados. La de piloto de combate es una profesión sin futuro.
Las chatarrerías tendrán trabajo. La bomba es la retirada inmediata del portaaviones Ark Royal y de todos los escuadrones de Harrier... un legendario avión, con él se pierde uno de los símbolos de la Guerra de las Malvinas. El otro portaaviones, el Illustrious, se conservará sólo en el caso de que no se retire también el buque de asalto anfibio Ocean. Por consiguiente, hasta el 2020 más o menos sólo habrá un portaaviones británico... pero sin aviones, tendrá que conformarse con portar helicópteros. La RAF no retira todavía los anticuados Tornado, al menos no todos, se necesita una pequeña cantidad para diezmar insurgentes en Afganistán. Se dan de baja los aviones de vigilancia marítima Nimrod y los transportes C-130 y TriStar, que se sustituirán por los A330 y A400M. Sigue adelante la modernización del Eurofighter y gozan de buena salud los planes para botar una flota de siete submarinos de ataque de la clase Astute. El primero de su clase, Astute, fue comisionado en agosto de 2010, y actualmente se construyen tres hermanos gemelos: Ambush, Artful y Audacious. ¿No son unos nombres adorables? Los británicos poseen talento para los bautizos.
El estatus de potencia nuclear no se toca, y el de potencia naval, la tradición y el orgullo británico, se resiente un poquito, pero sigue alto. En líneas generales, la revisión de la política de defensa es ponderada, no hay atisbo del desarme unilateral por el que los liberales demócratas del viceprimer ministro Clegg han presionado. Hillary Clinton expresó hace días su preocupación, pero Cameron ha llamado por teléfono a Barack Obama y le ha tranquilizado: el Reino Unido seguirá siendo una fuerza militar de primera clase y un aliado robusto de los Estados Unidos.

La alianza estratégica entre Estados Unidos y Gran Bretaña es uno de los puntales de la estabilidad de Occidente. Es gratificante ver que la Alianza Atlántica va a seguir siendo fuerte con un ejército británico que mantendrá lo mejor de su capacidad.
ResponderSuprimirGenial entrada.
ResponderSuprimir"no hay atisbo del desarme unilateral por el que los liberales demócratas del viceprimer ministro Clegg han presionado"
Por cosas así me aferro al liberalismo conservador. En temas de defensa, patriotismo o inmigración el liberalismo cojea y necesitamos un punto claramente derechista que nos guíe por el camino correcto.
Así es Nestor. No sé cómo quedará tras el ajuste, quizá Francia le supere, pero el Reino Unido tiene actualmente el tercer presupuesto de defensa, sólo por detras de China y los Estados Unidos.
ResponderSuprimirGracias Suko. La propuestas en política exterior de muchos partidos liberales son netamente aislacionistas, y una nación cuya voz quiera ser escuchada y respetada no puede replegarse en sí misma. Una persona fuerte influye en las acciones de los demás, las condiciona. Un país fuerte hace lo mismo con otros países. En materia de defensa y seguridad, yo también me adhiero al conservadurismo, liberal o no.
El HMS Astute ha encallado.
ResponderSuprimirEsta es una respuesta a tu comentario en el pais
ResponderSuprimirEnterate antes de decir que es legal tirarse a una menos de trece años aqui y en Japon.
es legal el sexo entre menores de trece años no entre un menor de trece años y un adulto y a esto se llama PEDERASTIA es lo que a hecho tu amigo Dragò...¿ENTERADO?
Estás equivocado.
ResponderSuprimirEn España, los mayores de 13 años pueden tener relaciones libremente consentidas con quien quieran.
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