Unas, las menos, están ahí por su valía; otras, las más, rellenando la cuota obligatoria. En total hay nueve ministras en el Gobierno de España, nueve mujeres que paso a valorar no como personas sino como meros objetos sexuales, desde una perspectiva machista al 100%.
1. María Teresa Fernández de la Vega Sanz, Ministra de la Presidencia y Portavoz
Fernández de la Vega es una mujer elegante de la que no me cansaré de elogiar su exquisito gusto para vestir, una virtud que me ofende sea objeto de burla desde la oposición. Además, se dice de ella que es muy agradable en el trato personal. Dicho esto, la encuentro demasiado mayor y no querría tener relaciones sexuales con ella. No.
2. Carme Chacón Piqueras, Ministra de Defensa
Chacón es lo que suelo llamar una fea resultona. Sabe sacar partido a sus puntos fuertes. No me atrae pero tampoco me repele. Tendría relaciones consentidas con ella. Sí.
3. Magdalena Álvarez Arza, Ministra de Fomento
Esta señora será doctora en ciencias económicas y tendrá un master del universo, pero parece retrasada mental y tiene un acento que, como bien dijo Montserrat Nebrera, es de chiste. Rehúso todo contacto de índole sexual. No.
4. Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo, Ministra de Educación, Política Social y Deporte
Delgada pero fea y mayor. Parece que no va a la peluquería. No.
5. Elena Espinosa Mangana, Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino
Me niego. No le encuentro el menor atractivo. No.
6. Elena Salgado Méndez, Ministra de Administraciones Públicas
Mayor pero pulcra, delgada y con estilo. Llegado el caso no me opondría. Sí.
7. Beatriz Corredor Sierra, Ministra de Vivienda
La miro y no me gusta. Es rara. Quizá podría servir para una emergencia pasadas las 05:00 horas de un domingo, si bien el asentimiento no se produciría en pleno uso de mis facultades volitivas. No.
8. Cristina Garmendia Mendizábal, Ministra de Ciencia e Innovación
Cuando quiera y donde quiera. Incluso podemos salir a cenar y que nos vean juntos por ahí, que no me importará nada. Invito yo. Sí.
9. Bibiana Aído Almagro, Ministra de Igualdad
Políticamente maltratada, la señorita Aído no está nada mal y sería un gusto complacerla. Sí.
Conclusiones: aceptaría contactos íntimos no forzados con cuatro de las nueve ministras, un porcentaje razonablemente equilibrado. Algo más serio como un affaire sólo me lo plantearía con Cristina Garmendia y Bibiana Aído. Y aunque no sea ministra ni del PSOE, quiero mencionar nuevamente a Montserrat Nebrera, que es de lo más chic chic.
Dejo para otra ocasión un estudio de políticas extranjeras.
30 de marzo de 2009
29 de marzo de 2009
Medvedev inspecciona la base aérea de Kubinka y vuela en el Su-34 Fullback

Aterrizaje del Su-34 pilotado por Dmitry Medvedev
Dmitry Medvedev sigue los pasos de su mentor y refuerza la imagen de estadista que vela por los intereses nacionales. Ayer acudió a la base moscovita de Kubinka para lo que el general Francis X. Hummel (Ed Harris en The Rock) llamaría "una inspección de seguridad". Medvedev quería ver y tocar dos sistemas de armas que han entrado en producción en serie: el helicóptero de ataque Ka-52 Alligator, derivado del Ka-50, y el cazabombardero Su-34, un espléndido avión polivalente que está especializado en el bombardeo de precisión en misiones de paz como la que Rusia mantiene en Chechenia. Se fabrica en la planta de Sukhoi Aircraft Holding en Novosibirsk. Para 2015 se espera que la Fuerza Aérea Rusa haya adquirido 70 unidades.
Asistido por Yuri Gritsenko, instructor jefe de los pilotos de la base, el presidente Medvedev se subió a un Su-34 y despegó para un vuelo de 30 minutos, del que regresó encantado: "Fue una sensación fantástica". Y es que no se trata de una broma. He visto en Euronews el vídeo grabado en el interior de la cabina, y en él se constata que Medvedev toma el mando y realiza sencillas maniobras que dudo mucho que José Luis Rodríguez Zapatero, que sigue negándose a pilotar uno de nuestros Eurofighters biplaza, tuviese la valentía de hacer. El presidente español es un hombre con muy poca garra. Es un blandengue.
Aprovecho esta noticia para comentar que el pasado miércoles se accidentó un F-22 Raptor en la californiana Edwards Air Force Base. Desgraciadamente, el piloto no pudo salvarse.
La pista perdida de Alexander Godunov
Alexander Godunov y Jacqueline Bisset en fotos varias de 1981-1983
El bailarín soviético que desertó al Oeste... Alexander Godunov (Wikipedia) tuvo una larga relación sentimental (1980-1988) con la actriz británica Jacqueline Bisset. Mi interés por la figura de Godunov se deriva de Witness (1985), una de mis películas favoritas. En ella, Godunov interpreta al granjero amish Daniel Hochleitner, el competidor sentimental del policía John Book (Harrison Ford). El tema musicial Building the barn, de Maurice Jarre, nos recuerda la bonita escena en que Harrison Ford, Alexander Godunov y Viggo Mortensen construyen un granero para una pareja de recién casados. Witness (Único Testigo) es la película preferida de mi madre.

"Construyendo el granero", una escena de Único Testigo
27 de marzo de 2009
"Luke, no subestimes los poderes del emperador... O la suerte de tu padre correrás"
He aquí a nuestro amado emperador practicando su técnica de combate en 1966, en la isla de Corfú. Su poderoso adversario es nada más y nada menos que el rey Constantino II de Grecia.
26 de marzo de 2009
La consolidación de una hermosa amistad: despachando con Ramzan Kadyrov, un héroe de la Federación Rusa y presidente de la República de Chechenia

Ramzan Kadyrov efectúa un baile tradicional checheno en Grozni, en marzo de 2007
Liderada por un hombre joven y resolutivo, una Rusia renacida tomo para sí en 1999 lo que la vieja patria de Boris Yeltsin no pudo lograr entre 1994 y 1996. Fue costosa, pero la voluntad política y la superioridad humana y material posibilitaron la victoria de la Rusia unida sobre los terroseparatistas musulmánicos de Chechenia, los que los progresistas nos decían que "no se podían derrotar" y que se contaban entre los más bárbaros del planeta Tierra. Eran capaces de la mayor atrocidad imaginable y, por consiguiente, había que darles muerte a cualquier precio.
En agosto de 1999, los bandidos chechenos realizan una incursión sobre Daguestán, asesinando a civiles y ejecutando sumariamente a soldados rusos tomados prisioneros por sorpresa. Rusia contraataca con una campaña aérea masiva que provoca millares de bajas al enemigo. Era el comienzo de un nuevo orden. El 1 de octubre, aquel hombre materializado para salvar el honor de la patria realizó una solemne proclama: había dado la orden de movilización. Rusia se levantaba y se desataba la tormenta. Otra hora temido y respetado, el Ejército ruso volvería a ser tomado en consideración. Los muchachos abandonaban el hogar para embarcarse en una invasión de la que ―el hombre prometió― sólo regresarían con el triunfo. Había llegado la hora de la venganza por la afrenta del 96 y por los atentados en Moscú. Echaba a rodar una necesaria operación de limpieza étnica que ahondaría en la masacre que los chicos de la fuerza aérea ya estaban encarrilando.
Sin prisa pero sin pausa, para el 12 de octubre el Ejército ruso ya había superado la barrera natural del río Terek y avanzaba sobre Grozni, la capital rebelde. En la retaguardia se habilitaban campos de filtración, en los que se interrogaba a los prisioneros para discriminar a los irredimibles, los terroristas de fe, a los que se hacía desaparecer en fosas comunes, que es lo que hay que hacer con estos creyentes. Los inocentes capturados por error no tenían nada que temer de los amigos rusos. El avance prosiguió. El 15 de octubre la artillería ya tenía Grozni a distancia de tiro. El enemigo declaró la "guerra santa", pero si su dios les escuchó no les hizo mucho caso y no detuvo a los blindados rusos, que rodearon la ciudad creando un anillo defensivo impenetrable con el que preparar el asedio. La feroz Batalla de Grozni duraría hasta comienzos de febrero de 2000, cuando la bandera rusa se izó en el centro de la capital de la república que regresaba a la Madre Rusia. Acosados en las montañas, los terroristas supervivientes no caerían sin traer más dolor a la gente de bien. El mundo asistió horrorizado a las carnicerías de civiles del teatro Dubrovka, en Moscú, y la escuela de Beslán, en Osetia del Norte. Dichos crímenes de lesa humanidad no harían sino incrementar la determinación del gigante ruso, que uno a uno fue localizando y liquidando a los musulmamones que o habían participado en los atentados, o los habían promovido, justificado o "explicado". Y es que con cosas así pues explicaciones las justas. No escapó ni uno. Sus cabezas fueron un trofeo que el conjunto de la humanidad, y no solamente el pueblo ruso, pudo exhibir con la satisfacción del deber cumplido.
Hoy vamos a conocer un poco mejor a la persona que ayudó a ese caudillo internacional en la consecución de la gloria y la redención en Chechenia. La hermosa amistad entre Vladimir Putin, el hombre, y Ramzan Kadyrov, su aliado checheno, quizá se alumbró cuando el padre del segundo, el presidente constitucional de Chechenia, fue asesinado por los malos en 2004. Putin se desplazó en persona a Grozni y acompañó al bueno de Ramzan en el entierro. Kadyrov es un ex combatiente de la Segunda Guerra Chechena, la de liberación, en la que luchó con las fuerzas prorusas chechenas, auxiliando en los combates y las tareas especiales de exterminación. Fue condecorado con la Medalla de Héroe de la Federación Rusa y es miembro honorario de la Academia Rusa de las Ciencias Naturales. Como la mayoría de los chechenos es musulmán, pero desde que Putin lo puso en el poder, en febrero de 2007, los chechenos y las chechenas (y en este caso no se trata de una redundancia progresista) han visto incrementadas sus libertades civiles, con más derechos, más seguridad y más asesinatos de terroristas a cargo de la Kadyrovtsy, una especie de SS chechena compuesta de paramilitares patriotas que han jurado lealtad a Kadyrov. Además, nuestro amigo es un amante del fútbol y el boxeo, admirando a los campeones Mike Tyson y Vitaly Klitchko. Otra prueba de que es un musulmán de fiar y no un fanático, es que ha sido grabado en vídeo bailando con dos jóvenes prostitutas semidesnudas. Es una persona algo bruta pero entrañable. Si Putin ha depositado su confianza en él por algo será. También los americanos han puesto a Hamid Karzai, otro musulmán, al frente de Afganistán, y todo el mundo dice de él que es una excelente persona.
Es importante que tengamos presente que fueron agentes fieles a Kadyrov los que, muy probablemente, se comprometieron en la retirada de Anna Politkovskaya, la controvertida periodista antirusa que avaló el secuestro de niños en el colegio de Beslán. En una conversación que mantuvieron en 2004, poco después de la matanza de niños, Kadyrov le habló así: "Tú eres el enemigo y dispararemos". Un Gobierno autoritario pero democrático está cambiando las cosas a mejor en la República de Chechenia. Prestémosle la atención que se merece y deseémosle la mejor de las suertes al señor Kadyrov.
24 de marzo de 2009
Titulándose así tenía que ser buena: "A Certain Romance in Kowloon Tong"
¿Puede uno obsesionarse con una canción hasta el punto de perder el sueño? Puede. Yo puedo. Entre programa y programa, hay en el Canal de Historia un pequeño anuncio que con formato de calendario señala diversas efemérides. Un anuncio irrelevante de no ser por la canción que le acompaña y que hasta hoy me martirizaba al mismo tiempo que me deleitaba. Mis sentidos se recreaban en la melodía y la bella voz de la cantante, pero el desconsuelo de no poder averiguar el título e intérprete me consumía.
Mi desesperado email a la web del canal de televisión no había obtenido respuesta… canallas, pero no me he dejado vencer por el desánimo, he perseverado y en el día de hoy mis indagaciones han tenido mejor fortuna. He logrado lo que el agente Smith llamaría "el propósito de toda vida". Mi propósito. La canción se llama A Certain Romance in Kowloon Tong y el intérprete es My Little Airport, un dúo de Hong Kong que me cuenta ya entre sus fans incondicionales. Disfrutad esta maravilla que casi me cuesta la vida y recordad una cosa: ¡el Tíbet es de China!
A Certain Romance in Kowloon Tong - My Little Airport
Mi desesperado email a la web del canal de televisión no había obtenido respuesta… canallas, pero no me he dejado vencer por el desánimo, he perseverado y en el día de hoy mis indagaciones han tenido mejor fortuna. He logrado lo que el agente Smith llamaría "el propósito de toda vida". Mi propósito. La canción se llama A Certain Romance in Kowloon Tong y el intérprete es My Little Airport, un dúo de Hong Kong que me cuenta ya entre sus fans incondicionales. Disfrutad esta maravilla que casi me cuesta la vida y recordad una cosa: ¡el Tíbet es de China!
A Certain Romance in Kowloon Tong - My Little Airport
21 de marzo de 2009
Arquette, 1990; Porizkova, 1991
Retomando el análisis retrospectivo del mundo y los personajes del espectáculo de los 80 y 90, paso a expresar mi frustrado deseo de hallar alguna web en condiciones especializada en el asunto, que de esto no hay prácticamente nada mientras que de la actualidad estamos saturados. Bien, cortesía del archivo LIFE, he aquí a dos de las estrellas de la sección de bellezas de mi modesto blog, capturadas en una serie de fantásticas fotografías que veo por primera vez.
La primera, esa hermosura incomprendida, infravalorada y fuente de una de mis debilidades, la actriz Rosanna Arquette, capturada en diciembre de 1990, cuando estaba en buena forma. Creo que las imágenes están tomadas en New York, en el set de The Linguini Incident (1991), una comedia con David Bowie que no he visto. La última peli que he visto de Arquette, hace muy poco, es 8 Million Ways to Die (1986), con Jeff Bridges y Andy García. Ella interpreta a una prostituta colgada.
La segunda es la supermodelo y miniactriz Paulina Porizkova, de mi All Time Top 5, a la que vemos sola y acompañada por su marido Rick Ocasek, en julio de 1991. Por innecesarias, no hay explicaciones o descripciones adicionales. Es como cuando ponen en Euronews lo de no comment...

Rosanna Arquette, 1990


Paulina Porizkova, 1991
La primera, esa hermosura incomprendida, infravalorada y fuente de una de mis debilidades, la actriz Rosanna Arquette, capturada en diciembre de 1990, cuando estaba en buena forma. Creo que las imágenes están tomadas en New York, en el set de The Linguini Incident (1991), una comedia con David Bowie que no he visto. La última peli que he visto de Arquette, hace muy poco, es 8 Million Ways to Die (1986), con Jeff Bridges y Andy García. Ella interpreta a una prostituta colgada.
La segunda es la supermodelo y miniactriz Paulina Porizkova, de mi All Time Top 5, a la que vemos sola y acompañada por su marido Rick Ocasek, en julio de 1991. Por innecesarias, no hay explicaciones o descripciones adicionales. Es como cuando ponen en Euronews lo de no comment...
Rosanna Arquette, 1990
Paulina Porizkova, 1991
19 de marzo de 2009
Los airbags no resuelven el problema de los accidentes de tráfico sino que los agravan: mi respuesta a Benedicto XVI
Le han llovido recriminaciones de todas partes, pero lo cierto es que técnicamente hablando el papa Benedicto XVI tiene razón: "No se puede solucionar el problema del sida con la distribución de preservativos. Al contrario, su uso agrava el problema".
Dice bien porque si el SIDA "se resuelve" algún día, y por resolver yo interpreto que el papa quiere decir erradicar, pues tendrá que ser mediante los avances de la ciencia médica, que ya ha hecho significativos progresos en la prolongación de la esperanza de vida de quienes padecen la enfermedad o portan el virus. Además, nadie puede refutar que la abstinencia que el papa nos propone es un millón de veces más efectiva contra el SIDA en particular y las enfermedades de transmisión sexual en general que el uso de preservativos, cuya distribución por esas máquinas expendedoras viene a agravar el problema al incentivar o facilitar que las masas practiquen el acto sexual fuera del matrimonio.
Es así. Es algo elemental: si no lo haces no hay nada de lo que preocuparse. O si sólo lo haces con una virgen, por supuesto después de casarte, el sexo también será seguro y aprobable a los ojos del que todo lo ve. Trato de expresar con palabras sencillas el que creo es el pensamiento de Benedicto XVI. Él, obviamente, se sirve de un lenguaje elevado y no lo explica tan gráfica y burdamente como yo, pero desde su lógica y punto de vista, que naturalmente no tenemos por qué compartir, tiene toda la razón del mundo.
La Iglesia católica no la ha implementado aún, pero la doctrina papal no tiene por qué limitarse a la sexualidad y la profilaxis. Tiene múltiples aplicaciones en otros campos como el de la automoción. El uso de airbags, barras de seguridad laterales y otros elementos, por ejemplo, no resuelve el problema de los accidentes de tráfico sino que los agrava al estimular a la gente a subirse a un coche y conducir. Tratándose como se trata de una de las principales causas de mortalidad, el número de víctimas podría reducirse a cero si las fábricas dejasen de expender coches o los entregasen al cuádruple de su precio actual.
¿Adónde nos lleva esta absurda polémica? Pues a ningún lado. Es innegable que el papa, como líder de la Iglesia católica, retiene un folclórico poder de convocatoria que se asemeja al de una estrella de la música, pero de ahí no pasa ya la cosa. El componente de autoridad mística que una vez detentaron sus predecesores se ha extinguido. Según mi apreciación de la realidad, es muy poca la gente a la que realmente le importan –en el sentido de condicionar su conducta– las "orientaciones" que imparta Benedicto XVI.
A mí no me da la gana de abstenerme. ¡Jolín, no trato de estar todo lo delgado y guapo que me es posible para nada! Como hombre soltero, responsable y sin intención de casarme que soy, mi voluntad es sacar un paquete de preservativos de cualquier máquina y utilizarlos a la primera buena oportunidad que se me presente, por supuesto con una mujer guapa y delgada, de 43/53 kg según sea baja o alta, que yo no soy de los que se van a la cama con la primera que le pasa por delante. La edad me da igual, si están bien me gustan tanto jóvenes como veteranas. Y lo de que sea virgen, como el papa nos sugiere tácitamente, pues casi o sin casi prefiero que no, que las que lo siguen siendo a cierta edad suelen padecer traumas emocionales y no me apetece aguantar taradas.
Dice bien porque si el SIDA "se resuelve" algún día, y por resolver yo interpreto que el papa quiere decir erradicar, pues tendrá que ser mediante los avances de la ciencia médica, que ya ha hecho significativos progresos en la prolongación de la esperanza de vida de quienes padecen la enfermedad o portan el virus. Además, nadie puede refutar que la abstinencia que el papa nos propone es un millón de veces más efectiva contra el SIDA en particular y las enfermedades de transmisión sexual en general que el uso de preservativos, cuya distribución por esas máquinas expendedoras viene a agravar el problema al incentivar o facilitar que las masas practiquen el acto sexual fuera del matrimonio.
Es así. Es algo elemental: si no lo haces no hay nada de lo que preocuparse. O si sólo lo haces con una virgen, por supuesto después de casarte, el sexo también será seguro y aprobable a los ojos del que todo lo ve. Trato de expresar con palabras sencillas el que creo es el pensamiento de Benedicto XVI. Él, obviamente, se sirve de un lenguaje elevado y no lo explica tan gráfica y burdamente como yo, pero desde su lógica y punto de vista, que naturalmente no tenemos por qué compartir, tiene toda la razón del mundo.
La Iglesia católica no la ha implementado aún, pero la doctrina papal no tiene por qué limitarse a la sexualidad y la profilaxis. Tiene múltiples aplicaciones en otros campos como el de la automoción. El uso de airbags, barras de seguridad laterales y otros elementos, por ejemplo, no resuelve el problema de los accidentes de tráfico sino que los agrava al estimular a la gente a subirse a un coche y conducir. Tratándose como se trata de una de las principales causas de mortalidad, el número de víctimas podría reducirse a cero si las fábricas dejasen de expender coches o los entregasen al cuádruple de su precio actual.
¿Adónde nos lleva esta absurda polémica? Pues a ningún lado. Es innegable que el papa, como líder de la Iglesia católica, retiene un folclórico poder de convocatoria que se asemeja al de una estrella de la música, pero de ahí no pasa ya la cosa. El componente de autoridad mística que una vez detentaron sus predecesores se ha extinguido. Según mi apreciación de la realidad, es muy poca la gente a la que realmente le importan –en el sentido de condicionar su conducta– las "orientaciones" que imparta Benedicto XVI.
A mí no me da la gana de abstenerme. ¡Jolín, no trato de estar todo lo delgado y guapo que me es posible para nada! Como hombre soltero, responsable y sin intención de casarme que soy, mi voluntad es sacar un paquete de preservativos de cualquier máquina y utilizarlos a la primera buena oportunidad que se me presente, por supuesto con una mujer guapa y delgada, de 43/53 kg según sea baja o alta, que yo no soy de los que se van a la cama con la primera que le pasa por delante. La edad me da igual, si están bien me gustan tanto jóvenes como veteranas. Y lo de que sea virgen, como el papa nos sugiere tácitamente, pues casi o sin casi prefiero que no, que las que lo siguen siendo a cierta edad suelen padecer traumas emocionales y no me apetece aguantar taradas.
18 de marzo de 2009
En América y sin sindicatos: Marvin Heemeyer's main battle tank
Hace unos días, en el canal Discovery, tuve ocasión de ver un documental sobre la peripecia de un hombre sencillo, un trabajador autónomo que con audacia y sin la asistencia de ningún sindicato "de clase", luchó contra la insensibilidad del poder establecido. Hoy quiero rendirle un pequeño homenaje.
El carro de combate de Marvin Heemeyer, un soldador propietario de un modesto taller de reparaciones en Granby, Colorado, era un vehículo oruga de un tripulante construido sobre el chasis de una excavadora Komatsu D335-A. Pesaba 80 toneladas tras las modificaciones. El blindaje compuesto se componía de dos gruesas capas de acero y hormigón sobre la cabina y la planta motriz, lo que le hacía prácticamente invulnerable a cualquier cosa que la policía pudiera lanzarle. El armamento consistía en un fusil de calibre 12,7 mm Barrett M82 (arma principal) en la parte posterior; un FN FAL de 7,62 mm en la parte frontal y un rifle Mini-14 en el lateral derecho. El conductor/artillero manejaba el blindado mediante un circuito cerrado de televisión protegido por un plexiglás a prueba de balas. Unos ventiladores proveían la adecuada confortabilidad y habitabilidad a la cabina-sarcófago. Una vez que el blindaje se instalase mediante una grúa especial operada a control remoto, el conjunto quedaba sellado de manera que ya no había forma de salir. El tanque se diseñó para ser utilizado en una ofensiva suicida.
En 2001, el señor Heemeyer tuvo un enfrentamiento con el ayuntamiento de Granby a causa de la instalación de una planta de cemento junto a su negocio, que como consecuencia perdió el acceso por carretera. Heemeyer solicitó permiso para construir un camino alternativo por su terreno, con su propia excavadora, pero le fue denegado. El conflicto se agravó cuando el ayuntamiento le denunció y multó por tener desconectado su local del servicio de agua, ¡desconexión interrumpida por las obras de la cementera! Fue la gota que colmó el vaso. Heemeyer cerró el establecimiento, puso un cartel de "for sale" para despistar y durante año y medio su excavadora y él desaparecieron en el interior del garaje. No era un loco. Él se autodefinía como una persona razonable, aunque creyó llegado el momento de que las personas razonables adoptasen decisiones irrazonables. Se puso a trabajar en la creación de un artefacto con el que llevar a cabo su venganza. Coraje, sacrificio, inventiva, imaginación… Lo que vendría a continuación sería algo que sólo puede encontrarse en América.
Necesitaban misiles antitanque. Impotente y desmoralizada, la policía de Granby consideró contactar con el US ARMY el 4 de junio de 2004. Ni el equipo SWAT podía hacer nada. Le habían disparado todo lo que tenían, pero no podían detener a Marvin Heemeyer, que al volante de su ingenio del Armageddon, había desencadenado un ataque feroz contra sus enemigos. Heemeyer había armado y bañado el tanque en aceite para dificultar cualquier tentativa de subirse a él. Salió de su garaje rumbo a la batalla. Atravesó la valla y destruyó la planta de cemento; la oficina del alcalde; el periódico local que editorializó en su contra; la casa de un juez que le condenó y otros edificios de personas a las que estaba enfrentado. En un choque con reminiscencias del film Transformers (2007), un vecino intentó medir su camión al tanque de Heemeyer, pero su máquina fue derrotada y apartada a un lado. Trece edificios demolidos o semiderruidos. Siete millones de dólares en costes. Corte del suministro de gas natural a la ciudad. Solamente cuando el radiador del blindado falló y quedó atrapado bajo el techo de un edificio, Heemeyer puso fin a la acción y se suicidó de un disparo. Fue la única víctima mortal aquel día.
El carro de combate de Marvin Heemeyer, un soldador propietario de un modesto taller de reparaciones en Granby, Colorado, era un vehículo oruga de un tripulante construido sobre el chasis de una excavadora Komatsu D335-A. Pesaba 80 toneladas tras las modificaciones. El blindaje compuesto se componía de dos gruesas capas de acero y hormigón sobre la cabina y la planta motriz, lo que le hacía prácticamente invulnerable a cualquier cosa que la policía pudiera lanzarle. El armamento consistía en un fusil de calibre 12,7 mm Barrett M82 (arma principal) en la parte posterior; un FN FAL de 7,62 mm en la parte frontal y un rifle Mini-14 en el lateral derecho. El conductor/artillero manejaba el blindado mediante un circuito cerrado de televisión protegido por un plexiglás a prueba de balas. Unos ventiladores proveían la adecuada confortabilidad y habitabilidad a la cabina-sarcófago. Una vez que el blindaje se instalase mediante una grúa especial operada a control remoto, el conjunto quedaba sellado de manera que ya no había forma de salir. El tanque se diseñó para ser utilizado en una ofensiva suicida.
En 2001, el señor Heemeyer tuvo un enfrentamiento con el ayuntamiento de Granby a causa de la instalación de una planta de cemento junto a su negocio, que como consecuencia perdió el acceso por carretera. Heemeyer solicitó permiso para construir un camino alternativo por su terreno, con su propia excavadora, pero le fue denegado. El conflicto se agravó cuando el ayuntamiento le denunció y multó por tener desconectado su local del servicio de agua, ¡desconexión interrumpida por las obras de la cementera! Fue la gota que colmó el vaso. Heemeyer cerró el establecimiento, puso un cartel de "for sale" para despistar y durante año y medio su excavadora y él desaparecieron en el interior del garaje. No era un loco. Él se autodefinía como una persona razonable, aunque creyó llegado el momento de que las personas razonables adoptasen decisiones irrazonables. Se puso a trabajar en la creación de un artefacto con el que llevar a cabo su venganza. Coraje, sacrificio, inventiva, imaginación… Lo que vendría a continuación sería algo que sólo puede encontrarse en América.
Necesitaban misiles antitanque. Impotente y desmoralizada, la policía de Granby consideró contactar con el US ARMY el 4 de junio de 2004. Ni el equipo SWAT podía hacer nada. Le habían disparado todo lo que tenían, pero no podían detener a Marvin Heemeyer, que al volante de su ingenio del Armageddon, había desencadenado un ataque feroz contra sus enemigos. Heemeyer había armado y bañado el tanque en aceite para dificultar cualquier tentativa de subirse a él. Salió de su garaje rumbo a la batalla. Atravesó la valla y destruyó la planta de cemento; la oficina del alcalde; el periódico local que editorializó en su contra; la casa de un juez que le condenó y otros edificios de personas a las que estaba enfrentado. En un choque con reminiscencias del film Transformers (2007), un vecino intentó medir su camión al tanque de Heemeyer, pero su máquina fue derrotada y apartada a un lado. Trece edificios demolidos o semiderruidos. Siete millones de dólares en costes. Corte del suministro de gas natural a la ciudad. Solamente cuando el radiador del blindado falló y quedó atrapado bajo el techo de un edificio, Heemeyer puso fin a la acción y se suicidó de un disparo. Fue la única víctima mortal aquel día.
De cena con Gae Exton y Christopher Reeve (1982)

Christopher Reeve y Gae Exton en diciembre de 1982
En consonancia con los temas que suelo abordar aquí, estoy seguro que mis lectores habituales encontrarán interesantes estas fotografías de ese yacimiento inagotable que es el archivo LIFE. ¡Tanto nos ha enriquecido! Hasta hace poco era casi imposible encontrar alguna buena fotografía de Gae Exton, la modelo británica con la que Christopher Reeve estuvo relacionado durante una década, y también la madre de sus dos hijos Matthew (1979) y Alexandra Reeve (1982). Las fotografías son de una cena de diciembre de 1982. Ella mona, con un aire a Elizabeth Hurley. Él guapísimo y con una planta espectacular.
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