30 de noviembre de 2018

Sábado 1, Deontay Wilder vs. Tyson Fury

La cita en el Staples Center de Los Angeles. He aquí un combate excitante que apasiona a aficionados y profesionales por igual. Con el corazón, y pese a que es lo contrario de lo que suelo admirar en un deportista, deseo que gane Tyson Fury; con la cabeza, veo un resultado difícil de predecir, aunque si tuviera que jugármela lo haría por Deontay Wilder, que al contrario que Wladimir Klitschko en 2015, pienso que, si lo necesita, se lanzará al ataque si Fury sale a fintar, retroceder y contragolpear, lo que es previsible.

Wilder sí posee los atributos que me entusiasman, es atlético, rápido, seguro de sí mismo (la seguridad también Fury), y tiene una pegada que algunos consideran la más potente de la historia de los pesos pesados. Wilder da miedo, ha sido descrito como uno de los boxeadores más terroríficos porque, si bien otro campeón como George Foreman tenía un pegada demoledora, digamos que la telegrafiaba, la veías venir, te llegaba con fuerza pero no con velocidad; la de Wilder es explosiva, te impacta sin apenas advertencia, como la de Mike Tyson, con el peligro añadido de que la del primero lo hace desde larga distancia. La intimidación está de su parte. Si consigue herirte, Wilder conecta su cuestionada, divertida y eficaz marca de la casa, el windmill, y entonces estás muerto.

Ambos están imbatidos y podría diferenciar que a Fury, aunque lo han noqueado creo que dos veces, levantándose ambas, nunca lo he visto cerca de la derrota por KO, en la cuerda floja, en la que sí he visto a Wilder en su último combate con Luis Ortiz, reconociendo que supo sobreponerse al apuro y que Ortiz es un adversario de dar y tomar, inquietante, tanto que, al día de hoy, quizá deba considerársele como el número 4 mundial tras los propios Wilder, Fury y, cómo no, Anthony Joshua.

Tanto Wilder como Fury saben dosificar sus esfuerzos. No los imagino agotándose. Lennox Lewis tiene claro que, si la pelea llega a los puntos, se la llevará Fury. Yo no lo tengo tan claro. Como tampoco tengo claro que Fury no pueda desgastar a Wilder y ganar por KO. Es lo que he dicho al comienzo: el desenlace es casi impredecible. Sí estoy seguro de que un KO en los primeros rounds solamente puede ir en favor de Wilder.

Apuestas:


  • George Foreman en favor de Wilder.
  • Riddick Bowe en favor de Wilder.
  • Luis Ortiz en favor de Wilder
  • Tony Bellew en favor de Wilder
  • David Haye en favor de Wilder
  • Mike Tyson en favor de Fury
  • Amir Khan en favor de Fury
  • Anthony Joshua indeciso
  • Lennox Lewis indeciso
  • Evander Holyfield indeciso
  • Gerry Cooney indeciso
  • Carl Froch indeciso
  • Wladimir Klitschko indeciso


Pronto saldremos de dudas.

20 de septiembre de 2018

Sábado 22, Anthony Joshua vs Alexander Povetkin


Para ser campeón del mundo uno tiene que asumir riesgos. Lennox Lewis suele presumir de que, durante su carrera, siempre quiso pelear contra los mejores, y así lo hizo contra Mike Tyson y Evander HolyfieldRiddick Bowe lo rehuyó.

Los mejores pesos pesados del presente, Anthony Joshua, Deontay Wilder y Tyson Fury también han aceptado el desafío de pelear contra los mejores: Wladimir Klitschko en el caso de Fury y Joshua, y Luis Ortiz en el caso de Joshua.

Queda un nombre que añadir a los mencionados: Alexander Povetkin. Este sábado los veremos en acción en el Wembley Stadium de London contra Joshua. Es un combate excitante y un riesgo para el campeón. Joshua es grande, fuerte y posee un ataque y defensa compensados; el tamaño será su mayor ventaja; Povetkin es relativamente pequeño, con buena defensa, fuerte y con una pegada destructiva, aunque no tan explosiva como la de Tyson, con el que suele comparársele.

Pienso que si Joshua plantea una pelea conservadora, manteniendo a Povetkin a distancia, puede ganar el combate con un margen cómodo a los puntos, tal como hizo Klitschko (con la ayuda del árbitro, que le dejó abusar del clinching), hasta ahora el único que ha derrotado a Povetkin. Naturalmente que el ruso deberá penetrar la defensa del británico, lo que implica un peligro, para soltar una de sus bombas y tambalear al coloso de ébano. Povetkin, no sin dificultades, logró precisamente esto en marzo, contra el también gigante británico David Price.

Mi favorito es Joshua porque creo que puede salir airoso tanto en un combate táctico como en una refriega de bar. Puede que sí. O puede que no. Povetkin es un hueso duro de roer. Va a ser una gozada, un espectáculo contemplar a estos dos grandes boxeadores en acción.

A la espera de confirmación, en diciembre tendremos otro bombazo con el combate entre Deontay Wilder contra Tyson Fury, de resultado incierto si Fury se presenta en la forma en que lo hizo en 2015 contra Klitschko.

25 de agosto de 2018

Denisova 11

Mujer neandertal por Tom Björkund, 2017

El hallazgo de Denisova 11, también conocida como Denny, una híbrido de neandertal y denísova que tenía unos 13 años cuando murió hace 90.000 años, me ha llevado de vuelta a los estudios que el artista Tom Björklund hizo en 2017 sobre la apariencia del Homo neanderthalensis, unos retratos que me perturbaron, que alteraron mi sueño. Para bien.

Denisova 11, o el hueso de solamente 2 cm que se ha encontrado de ella, estaba en la Cueva Denísova en el Altai Krai, Rusia. Puede suponerse que falleció en la misma cueva o cerca de ella. Al contrario que la religión o la filosofía, la ciencia no deja de sorprender y dar respuestas. Examinado su ADN en el Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology, Alemania, se determinó que su madre era neandertal pura y su padre denísova con algunos ancestros neandertales. Esto se suma a otros descubrimientos que me han llevado a revisar mi creencia de que las hibridaciones se producían —únicamente— en el contexto bélico de conquista y violación de mujeres esclavizadas.

Los hechos ocurrieron mucho antes de la llegada del Homo sapiens a esa región de Siberia, aproximadamente hace 50.000 años. Entre los artefactos encontrados en la Cueva Denísova, que nuestra especie también ocupó, se encuentran brazaletes, pendientes y una aguja de costura hecha con hueso de ave. También hay huesos de mamuts, hienas y leones de la cavernas... ¡Qué peligros apasionantes enfrentaban las tres especies humanas que vivieron allí! Los hombres, cazadores y guerreros, debían estar en una forma física espectacular. Esto siempre me lleva al debate de si los neandertales eran tan fuertes como nos los pintan y de cuál sería el resultado de una pelea cuerpo a cuerpo entre un ejemplar sobresaliente de neandertal y uno de cromañón, menos robusto pero más alto.

Cuando miro imágenes de la cueva y su entorno, pienso en cuán igual o diferente sería la vista del entorno hace 90.000 años, cuando Denisova 11 vivía por ahí.




18 de julio de 2018

Franco, Juan Carlos, Corinna, los secesionistas, la Manada... Los problemas de España

Ha sido nefasta la política alemana de demolición de su patrimonio histórico-artístico y de casi todo lo vinculado al periodo dirigido por el Führer Adolf Hitler, el Tercer Reich. Es este, y no los modelos francés o americano, donde Napoléon Bonaparte y la Confederación son honrados en cantidad de monumentos, el que los secesionistas, comunistas y algunos socialistas esgrimen para profanar la tumba del Generalísimo Francisco Franco y, si nadie se opone, derribar el Valle de los Caídos, el espectacular complejo monumental que tanta admiración y tantos visitantes atrae desde España y todo el mundo. En Rusia sería inimaginable que se planteara la demolición de la Estatua de la Madre Patria en Volgogrado (antigua Stalingrado) aun cuando sea un símbolo de la época soviética y el comunismo. ¿Por qué? Porque es una obra de arte y un hito histórico. A los extremistas les cuesta entender esto. Españoles, hay que defender el Valle de los Caídos y presentar resistencia a las viles intenciones de Pedro Sánchez. ¡Señor presidente, desista en su empeño, niégueles esta ruindad a los comunistas y secesionistas que le han llevado al poder! Ha de responder ante los españoles. Ojalá Felipe VI haga uso de sus poderes constitucionales y modere a Sánchez.

Como él sabe y expresó en ocasiones hace décadas, Juan Carlos I ha sido rey gracias a Franco y le debe gratitud. Sería bueno que ahora hiciera oír su voz y su disconformidad con la deslegitimación del franquismo y, consecuentemente, con la restauración de la monarquía. Siento afecto por don Juan Carlos. Las cintas de Corinna zu Sayn-Wittgenstein me producen humana curiosidad y cierto jolgorio, regocijo por las aventuras sentimentales del rey, que recordemos, está separado de facto de doña Sofía desde los años 70. Tienen todo el derecho del mundo a eso que se llama "rehacer" sus vidas y, en cuanto a las cuentas bancarias y sociedades lejos de los infiernos fiscales, le brindo al rey mi más entusiástico respaldo, como hago con todos los perseguidos fiscales. La Agencia Tributaria española es una organización criminal que practica la extorsión y que debe ser combatida mediante todos los medios que sean necesarios. Mientras haya infiernos fiscales habrá paraísos fiscales. La armonización fiscal por la que claman los izquierdistas está bien para el jardín de los horrores colectivistas. Para los hombres libres, no. ¡Arriba la ley de la selva y la competencia de los mercados!

El secesionismo catalán, cualquier secesionismo, es una pretensión legítima y España puede ser cuestionada, debe ser cuestionada. La región catalana también. A la fuerza secesionista ha de enfrentársele la fuerza del pueblo español. Estos bloques —ahora tristemente desunidos— han de pugnar y resolver sus diferencias por las buenas o por las malas. La justicia requiere que el más fuerte prevalezca. Como reacción a las maniobras secesionistas, propugno una política agresiva de reafirmación de España en la región catalana, quizá mediante un nuevo estatuto de semiautonomía que prevenga el fomento del separatismo y los disturbios. Deseo mano dura con los políticos rebeldes y/o sediciosos, admitiendo que, si se arrepienten y renuncian a la sublevación, puede mostrarse generosidad y concederse reducciones de condena. No me satisface que alguien como Oriol Junqueras, que parece buena persona, se pase décadas en la cárcel. No es esa mi pretensión. Cuando les hayamos quitado las competencias, quizá empiecen a apreciar lo que tenían, y quizá se planteen la deslealtad inadmisible que denunció nuestro mando supremo, Felipe VI. Firmeza. Mano dura.

Concluyo con los muchachos de La Manada. He estudiado el caso y mi opinión es que son inocentes de todos los cargos salvo del robo del teléfono móvil por parte del guardia civil. Son unos chicos que estaban de fiesta, que se encontraron con una borracha que quiso tener sexo en grupo en un hotel y que, tras preguntar el Prenda en la recepción y no hallar habitación libre, acabó con ellos en un portal, por donde las descripciones de quienes han visto el vídeo sexual y por las capturas del mismo que circulan por Internet, tuvo lugar una orgía como esas que tantas veces nos han contado los amigos o que tantas veces hemos visto en películas. La denunciante es una mala persona por, al pasársele la borrachera y avergonzarse de los actos sexuales y el vídeo sexual que protagonizó, levantar falso testimonio e inventarse una violación. ¡Tiene que pedir perdón! Ha hecho mucho daño a unas personas que no se merecían esto. El caso se fabricó políticamente y la falsaria ha sido muy útil para el secesionismo proetarra en su campaña contra las Fuerzas Armadas Españolas. El hembrismo, con su discurso de odio, ha hecho bandera del caso en su lucha por vilipendiar y someter a los hombres. Los medios de comunicación y los partidos políticos van a lo fácil y se han sumado a la caza de brujas, al linchamiento, estableciendo una suerte de régimen de terror en el que casi nadie se atreve a dudar del testimonio de la embustera o defender la inocencia de los Cinco de Pamplona. ¿Qué personas conocidas lo han hecho? Arcadi Espada y pocos más. Con lo que no contaban es con el factor humano, con una persona, el abogado Agustín Martínez Becerra, que ha roto los esquemas de la turbamulta y que con su talento, con su arrojo, ha desmontado la prisión de mentiras que se había erigido sobre estos jóvenes sevillanos. Bien, que sepáis que millones de españoles están con vosotros. ¡No desfallezcáis!

3 de mayo de 2018

Las Gemas del Infinito han de entregarse a Thanos

Con los buenos precedentes de Dawn of Justice y The Force AwakensJustice League y The Last Jedi se manifestaron como decepciones de las que necesitaba resarcirme. El dolor causado por lo que se había hecho con un personaje tan amado como Luke Skywalker necesitaba una satisfacción, una reparación que ha llegado en una forma no insospechada pero sí cuestionable a causa de la deriva humorística que socava los films de DC, Star Wars y Marvel: me refiero a Avengers: Infinity War.

El poder absoluto me fascina y, como regla general sujeta a excepciones, cuanto más poderoso es un héroe o —especialmente— un villano, más excita mi imaginación; no debe extrañar que lo que más me interesara de Infinity War fuera su supuesto villano y su cruzada para hacerse con ese poder absoluto que confieren las Infinity Stones. Superhéroes de mi agrado como Iron Man y Thor son ciertamente importantes; otros poco trascendentes como Black Widow o Falcon se toleran mientras no molesten; lo fundamental es obtener ese soñado personaje cuya fuerza, astucia y ambición sin límites me deslumbren.

El resultado es sobresaliente. El Thanos de Infinity War lo cuento entre los mejores personajes cinematográficos que haya gozado. Es el polo opuesto al rídiculo muñeco de plastilina, Steppenwolf, que perpetraron en Justice League. Josh Brolin como Thanos se ve y se siente como un ser real, tan real que transmite más deseos y emociones que —como mínimo— la mayoría de personajes relevantes del film. Su presentación, su entrada en acción, no puede ser más prometedor, sometiendo físicamente, implacablemente, a Thor, Loki y Hulk. El arranque te alerta de las dimensiones épicas de la misión del titán. Thanos está al mando. Thanos es el mejor.

Clave en la fortaleza de Infinity War es la relación de Thanos con su hija adoptiva Gamora. Es lo más preciado. Con ella vemos las que considero dos mejores escenas, siendo la primera la que nos conduce hacia el guardián de la gema del alma, nada más y nada menos que mi personaje favorito de las películas Marvel hasta la revelación del Thanos en Infinity War.

"A lifetime ago, I too sought the stones. I even held one in my hand. But it cast me out, banished me here, guiding others to a treasure I can not possess." Red Skull

La segunda escena memorable de Thanos y Gamora es la que nos lleva a los que muchos entendemos es el interior de la gema del alma: —What did it cost?Everything. Sublime escena que es de llorar como con el gol de Maradona en México 1986. ¡Mi aplauso! Un reconocimiento a Zoe SaldanaAriana Greenblatt.

Los combates individuales se saldan con excelente nota. Hay muchos a destacar pero, de elegir uno, quizá me quedaría con el que libran Thanos y Doctor Strange, una obra de arte que atrapa tu atención y de la que aprecias todos los detalles pese a su sustento en CGI, que siempre es una buena excusa que los mediocres utilizan para confundir, para ocultar con la shaky cam y demás técnicas degeneradas su pobreza artística.

Nada es perfecto e Infinity War tampoco. Todavía no he visto Black Panther, no tengo ganas, y ahora menos porque, como sospechaba, la parte en Wakanda es la peor. Esos personajes africanos que parecen sacados del reino de Zamunda son lo peor. La batalla contra las masillas de Thanos es prescindible, que no el personaje de Proxima Midnight interpretado por Carrie Coon, que está francamente bien.

Una conclusión que saco es que los directores Anthony Russo y Joe Russo, y los guionistas Christopher MarkusStephen McFeely, han acertado al poner el acento en lo importante: Thanos, por encima de todo; y Gamora, Thor, Iron Man, Doctor Strange... Reduciendo el papel de esos otros personajes menores que digo que son tolerables mientras no molesten.

En el pasado, la política contraria me ha supuesto serias frustraciones: no saliendo Darth Vader hasta los minutos finales de la tercera película de las precuelas; no saliendo Darkseid en Justice League (que mejor, viendo a Steppenwolf); o no dando ninguna explicación al origen de un personaje tan versado en la Fuerza como Snoke en The Last Jedi, según el patán de Rian Johnson para no restar protagonismo a Kylo Ren, ¡qué poca confianza en él!

Mi valoración de Justice League ha sido la de una película floja de la que tiran personajes fuertes, Wonder Woman, Batman y, para mi sorpresa, Flash; la valoración de The Last Jedi ha sido la de una falta de respeto, una ofensa cómica, "religiosa" a una saga que vive honda en nuestros corazones; y la de Infinity War la de un peliculón, una aventura heroica o, como antaño era Star Wars, una epopeya galáctica.

Por último, una pregunta: ¿es Thanos héroe o villano? ¿O quizá antihéroe? Mi respuesta es que no es un villano. No es ruin, indigno o indecoroso. Ronan decía en Guardians of the Galaxy que le llamaban radical. Thanos también es un radical. No es una entidad intrínsecamente malvada. Le llaman Mad Titan por algo. ¡Debe vencer!

14 de octubre de 2017

K y Joi volando junto a la presa de Los Angeles

SPOILERS

Las emociones son las que conforman nuestra memoria, viene a decir la doctora Ana Stelline (Carla Juri) en Blade Runner 2049. La memoria de las películas también funciona así y las emociones causadas en 1982 por Blade Runner, una de las obras más influyentes de la historia, te impelen, te programan a ver su secuela al precio que sea.

Con la misma ilusión que 35 años antes he visto Blade Runner 2049. El prólogo nos pone en la senda correcta de vuelo en un recorrido por California que nos lleva hasta la granja del Nexus-8 Sapper Morton (Dave Bautista). Este arranque con la propia llegada, el cara a cara entre el blade runner K (Ryan Gosling) y Morton, y el escaneo del árbol con el radar del drone, se halla entre lo más destacado del film y te reafirma en la impresión de asistir a un espectáculo de los gordos.

La acción en la granja de Morton produce un descubrimiento casual de trascendencia que, con la orden de borrar todo rastro, dirigirá la teniente Joshi (Robin Wright) del LAPD. K deberá "retirar" todo lo relacionado con un acontecimiento, un milagro para algunos, que amenaza con socavar el orden establecido. La naturaleza de la misión perturbará al agente KD6-3.7, más conocido por K.

La vida privada de K juega un papel relevante es esta trama, específicamente su relación con Joi, un programa informático de venta al público que proporciona la compañía de una bella mujer interpretada por Ana de Armas. Su personaje, su interacción, evolución y defunción, es un éxito. De entrada puede parecer un elemento ya repetido en muchas películas, pero de salida se eleva sobre sus homólogos cinematográficos.

Menos flores tengo para Niander Wallace (Jared Leto), el industrial que adquirió Tyrell Corporation tras su bancarrota. Al personaje de Leto lo encuentro ligeramente forzado, con un tono mesiánico no convincente y la sensación de ser más una persona en el borde de la patología mental que un astuto empresario al frente de la corporación, como sí lo era Eldon Tyrell.

Niander Wallace desea hacerse con el secreto de la reproducción de los replicantes y hace que su asistenta Luv (Sylvia Hoeks) siga los pasos de K mientras este investiga el paradero de Rick Deckard, el blade runner desaparecido que puede responder a la pregunta de dónde se halla el hijo de la primera replicante que ha sido capaz de dar a luz.

En el transcurso de esta investigación, K y Joi vuelan en el spinner sobre la presa de Los Angeles mientras ésta libera columnas de agua. En la bruma, en la lluvia, con el limpiaparabrisas del spinner trabajando... la belleza de estos planos, acompañados por la música de Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, los sitúan entre los más hermosos que haya visto jamás, una auténtica pasada. ¡Lo de Joi mirando las estructuras que se erigen frente a ella es para levantarse y aplaudir! Tuve que contener la emoción y me fui relajando mientras el spinner de los protagonistas salía de la presa y la conurbación de Los Angeles, atravesando la zona de procesamiento de basuras en San Diego.

K es eficiente en su trabajo, tira del hilo y lo sigue hasta la asolada Las Vegas, el refugio de un Deckard que sobrevive en plan I am Legend. Respondo a la cuestión de cómo lo hace nuestro querido Harrison Ford con 75 años: ¡bien! Hay quienes dicen que hace de Ford en vez de Deckard, y yo contesto que hace de Deckard. Es el mismo personaje, claro que mucho, mucho más viejo. Deckard es perfectamente capaz de defenderse e incluso de poner en dificultades a K. Valoro el realismo con el que se muestra cómo un hombre de esa edad, en razonable buena forma, aún es capaz de pasar a la acción, sin estridencias, sin exageraciones, evidenciando su lógica merma física. El viejo Deckard de Ford es un personaje sólido y en el haber del film.

Los acontecimientos se precipitan tras el encuentro entre K y Deckard. El primero ha de despedirse de Joi en una dramática escena en la que la chica virtual, conocedora de la precariedad o mortalidad de su libremente elegida nueva situación, emula a una chica real en la hora del adiós.

Luv parte con Deckard para entregárselo al señor Wallace; K es dado por muerto aunque no lo está, es rescatado por unos replicantes y regresa para hacernos saber si realmente completará su misión y hará lo que Roy Batty (Rutger Hauer) decidió no hacer: matar a Deckard.

Blade Runner 2049 tiene una historia fuerte, ciertamente interesante, con una dirección de maestro en Denis Villeneuve, e interpretaciones notables de Gosling, Ford, De Armas, Bautista y Wright; no está mal Mackenzie Davis como Mariette, un personaje que nos recuerda a la Pris de Daryl Hannah; a la elogiada Hoeks la apruebo sin más; a Leto le doy un regular. Suspender no suspendo a nadie ni a nada, no lamento ninguna escena concreta que desentone.

Diría que lo mejor de Blade Runner 2049 es lo mismo que lo mejor de Blade Runner, la ambientación, la escenografía, esa representación de un mundo que sientes como real, inhóspito, cautivador. Te absorbe. Te hace pensar. ¡Te ensimisma!

Rick Deckard: "Sometimes to love someone, you got to be a stranger."

21 de septiembre de 2017

McGregor, Blade Runner, Rogue One, Corea del Norte y Cataluña



Conor McGregor plantó mejor batalla ante Floyd Mayweather de la que había pensado, mejor o mucho mejor de la que han plantado boxeadores de buena reputación. De tú a tú en la primera mitad del combate hasta que McGregor se fue desgastando y quedándose sin fuerzas.

Saúl Álvarez vs. Gennady Golovkin ha estado igualado, con ambos púgiles jugando bien sus cartas y un Canelo sobreponiéndose al cansancio en unos rounds finales donde GGG tomó el mando y pareció cerca de obtener una victoria por TKO. Resultado nulo que merece revancha.

El que dice que se retira es otro fenómeno, Andre Ward, el castigador de Sergey Kovalev. También habrá revancha entre David HayeTony Bellew.

Pasamos al cine. Queda muy poco para el 6 de octubre y el estreno de Blade Runner 2049. Una espera con excitación, con el natural deseo de que lo que nos ofrezca Denis Villeneuve esté a la altura del hito cinematográfico de Ridley Scott. La filmografía de Villeneuve y los trailers me hacen razonablemente optimista. Todo pinta bastante bien. Recomiendo especialmente el corto Nowhere to Run, de Luke Scott, con el replicante Gentle Sapper (Dave Bautista) entrando en acción, desatando su poder.

Algo que espero de Blade Runner 2049 es que sea un éxito guardando la continuidad escénica con su predecesora, que esta nueva historia se vea y se sienta como salida del mundo de la de 1982, un aspecto en el que he hallado triunfadora a Rogue One (2016), con unos planos, una cinematografía, que te devuelven a 1977 y Star Wars. Para demostrarlo y al contrario de lo que ocurrió con las precuelas, en Rogue One tenemos secuencias que deben contarse como las mejores de un personaje tan emblemático como Darth Vader y de un artefacto tan temido como la Death Star. Simplemente con menos papel para Diego Luna y más para Mads Mikkelsen, Rogue One podría haber entrado en la liga de las tres clásicas.

Películas recientes que he visto y debo destacar son Dunkirk (2017), hipnotizante relato bélico de Christopher Nolan; y Wonder Woman (2017), con una protagonista carismática y una batalla final con un villano, Ares, misterioso e interesante, sin estúpidas masillas. También me han gustado dos films con personalidad propia: Elle (2016), de Paul Verhoeven; y The Accountant (2016), una violenta sorpresa con Ben Affleck. A considerar la aplaudida Logan (2017), que he encontrado buena, sin entusiasmarme, seguramente porque siempre me ha disgustado ver a los superhéroes mermados.

Salto a la política, a mi voluntad de que Donald Trump gestione astutamente la cuestión de Corea del Norte y no sea necesario destruir el país con un ataque nuclear. Me inclino a pensar que si estalla la guerra, America no invadirá Corea del Norte y se limitará a destruir sus centros de mando y bases militares exprimiendo su superioridad aérea. Trump no será el primero en emplear las armas nucleares. Solamente las utilizará si Kim Jong-un lo hace antes, previsiblemente contra Corea del Sur. Con medios convencionales parece difícil prevenir la destrucción mediante fuego de artillería de Seúl. A ver qué pasa.

Concluyo con Cataluña. Me declaro contrario a la secesión y la instauración de una suerte de catalanofato donde los comunistas, los tributos y las regulaciones campen a sus anchas. Si tuvieran en mente proclamar otro principado de Mónaco, sin apenas impuestos, me lo pensaría, pero el catalanofao con la CUP, Colau y compañía no. ¡Ni hablar! Ante eso hay que alzarse en armas. ¡Represión!

6 de agosto de 2017

A Gatlin no lo jubila ni Bolt

Había señales de debilidad y, pese a sus contadas apariciones esta temporada, su discreto rendimiento, sus declaraciones sobre desgaste físico y falta de motivación, y la observación de las series de clasificación, Usain Bolt seguía siendo mi favorito para la final de 100 metros de ayer. Favorito en una carrera que preveía ajustada y con Christian Coleman como principal amenaza. Con Justin Gatlin contaba para el bronce en lucha con Yohan Blake.

La carrera de Bolt ha sido la peor de su carrera en las grandes citas. Algo que he notado es que, con independencia de las marcas, su técnica de carrera se ha deteriorado, una circunstancia que no se apreció en Carl Lewis o Linford Christie en el ocaso de sus respectivas carreras. La técnica es algo que tiende a perfeccionarse y a compensar en lo posible la pérdida de facultades físicas. Bolt ha corrido más rígido, menos fluido y sin mantener la compostura, además de con unas muecas de esfuerzo que, como Michael Johnson ha señalado, no se le conocían (no en sus mejores carreras).

Quería que ganara Bolt, que se despidiera con un triunfo, pero de no ser él me alegro de que haya sido Gatlin, el veterano guerrero de mil batallas, odiado por cínicos e ignorantes, amado por los fans del atletismo. Gatlin ha sabido guardar la línea y presionar en unos metros finales que ha recorrido tan rápido o más que el gigante jamaicano. Con Gatlin nos hallamos ante uno de los mejores velocistas de la historia, quizá el segundo mejor corredor de 100 metros.

Sale disparado como un proyectil. El joven Coleman es una bomba saliendo de los tacos y acelerando, lo mejor que he visto en este ámbito junto al ausente Trayvon Bromell, con el que en teoría, en los próximos años, deberá disputar la hegemonía mundial de los 100 metros frente al atleta que, visto lo que ha habido, podría haber ganado estos mundiales de no haberse lesionado días antes: el canadiense Andre De Grasse. Claro que la experiencia me ha enseñado a no dar por acabado a casi nadie y no descartaría que Gatlin y Blake perduren y vuelvan a tomar medallas en los mundiales de 2019 y los juegos de 2020. Tyson Gay sí parece acabado y Asafa Powell ya sabemos que es incapaz de sacar lo mejor de sí mismo cuando más cuenta.

¡Enhorabuena a Gatlin por su victoria! Ha llovido desde que le vimos proclamarse campeón olímpico en Atenas 2004. Y tal como Gatlin hizo tras vencer, una reverencia a Bolt, lo mejor que hemos visto, lo mejor que ha habido. ¿Para qué extenderse más cuando seguiremos rindiéndole culto durante décadas?

Ahora a disfrutar de los 200, los 400 y el fenómeno Wayde van Niekerk.

Un saludo a otro campeón que ha anunciado su retirada: Wladimir Klitschko.

8 de junio de 2017

"Lost German Girl", 1945



No tenía defensas para ello. He aquí unas imágenes que, cuan virus, infectaron mi organismo del mismo modo que enfermaron a muchos aficionados a la historia en todo el mundo. Ahora queremos saber más.

Así, en foros de la Segunda Guerra Mundial y, concretamente, en Axis History Forum, usuarios cautivados por este drama, y por el atractivo de la protagonista, llevan casi 10 años investigando para lograr identificar a la mujer que aparece en el archivo recopilado por Steven Spielberg. La llaman lost german girl.

Es mayo de 1945: tropas alemanas se rinden a los americanos en Checoslovaquia. Una auxiliar de las SS, golpeada y quizá violada por civiles checos, es filmada en la carretera junto a Ejpovice por Oren W. Haglund, del United States Army Air Corps.

LGG se muestra caminando y posando para la cámara, con evidentes síntomas de la angustia de un momento en el que los americanos son la salvación frente a las represalias de los partisanos. Además del visible golpe en el ojo izquierdo, su mano izquierda está inflamada. Luego se la ve sentada junto a soldados mientras se presiona con algo el ojo.

Mathilde, Laura Bauer... Numerosas pistas se han seguido, numerosas candidatas ya muertas o nonagenarias se han propuesto, pero aún no se sabe con certeza quién era o es LGG. Una teoría que necesita confirmación es la que presentó —en Axis History Forum— su supuesto nieto, que aseveró que LGG aún vive y que, por su expreso deseo, para preservar su privacidad, no se revelará su identidad hasta que muera.

Antes de ayer fue el aniversario del desembarco en Normandía. Ojalá el Reino Unido no hubiera declarado la guerra a Alemania y desatado la Segunda Guerra Mundial. O al menos, ojalá hubiera firmado la paz tras la caída de Francia en 1940. Esto habría dejado manos libres al Führer para conquistar Rusia, o intentarlo, y establecer una administración próspera basada en el Raj británico en India.

Finalmente, la fotografía inferior, de 1942 ha dado mucho que hablar y tiene quienes la avalan como perteneciente a LGG, tres años antes de los acontecimientos que nos traen, con algo más de peso. En mi opinión, se parece pero no es la misma persona. El misterio de la soldado desconocida, de la chica alemana perdida, sigue siendo un caso abierto.



Alegado retrato de LGG
Los fuertes han sido segregados por la propaganda quejumbrosa de los débiles